Las familias continúan en albergues temporales mientras equipos técnicos evalúan la estabilidad del terreno y las autoridades mantienen la atención humanitaria en la inspección Santa Rosa.
Cuarenta y tres familias permanecen evacuadas en la inspección Santa Rosa, en Ubalá, luego del deslizamiento de tierra registrado el pasado 11 de julio, que obligó a ordenar la evacuación preventiva por el riesgo de nuevos movimientos en masa.
La atención de la emergencia es coordinada por la Alcaldía de Ubalá, con el apoyo de la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres (UAEGRD), que desplazó personal técnico y ayuda humanitaria para atender a las familias afectadas y evaluar las condiciones del terreno.
Mientras continúan los estudios, las personas evacuadas permanecen en albergues temporales. Las acciones de respuesta se coordinan desde el Puesto de Mando Unificado (PMU), instalado en la Escuela Santa Rosita, donde participan la Alcaldía, la Gobernación de Cundinamarca, Corpoguavio y los organismos operativos.
El director de la UAEGRD, William Eduardo Rozo Vargas, explicó que las labores incluyen una nueva evaluación técnica del área y sobrevuelos con drones para identificar las condiciones de estabilidad del terreno.
“En el territorio hemos dispuesto un equipo interdisciplinario que adelanta una nueva evaluación técnica y sobrevuelos con dron para orientar la toma de decisiones frente al escenario de riesgo. De manera paralela, entregamos kits alimentarios y de aseo, y brindamos acompañamiento psicosocial a las familias evacuadas”, afirmó.
Las autoridades recomendaron a la comunidad no ingresar a las zonas restringidas, atender las indicaciones de los organismos de emergencia y reportar de inmediato cualquier señal de inestabilidad, como grietas, desprendimientos de tierra o nuevos movimientos en masa.








