El municipio, ubicado en Sabana Centro, ofrece actividades al aire libre, miradores, senderos, gastronomía y experiencias de aventura como el parapente.
Sopó se ha convertido en uno de los destinos de Cundinamarca para quienes buscan turismo de naturaleza, aventura y descanso a pocos kilómetros de Bogotá.
El municipio, ubicado en la provincia de Sabana Centro, está a cerca de 40 minutos del norte de la capital y cuenta con paisajes de montaña, miradores, senderos y actividades al aire libre.
Uno de los atractivos más reconocidos es el parapente, una experiencia que permite observar desde el aire el Valle de Guasca, Guatavita y el embalse de Tominé.
En el kilómetro 4 de la vía Pionono opera Parapente Paraíso, empresa fundada en 1998 y dedicada al vuelo libre en esta zona del departamento.
Según la información del operador, durante 28 años más de 270.000 personas han realizado vuelos en este punto turístico de Sopó.
El sitio está ubicado a más de 3.040 metros sobre el nivel del mar y cuenta con servicios complementarios como parqueadero, restaurante, baños y acceso para personas con movilidad reducida.
Además del parapente, los visitantes pueden encontrar actividades como columpio 360, canopy y desafío sobre cuerdas.
El operador también cuenta con certificación en calidad turística para parapente bajo la norma NTS AV 013 y recibió en 2025 la Medalla al Mérito Turístico otorgada por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.
Sopó también ofrece otros recorridos para visitantes. Entre ellos están el Parque Principal, la Iglesia Divino Salvador, el cerro de Pionono, senderos ecológicos, zonas de avistamiento de aves y espacios gastronómicos tradicionales.
Por su cercanía con municipios como Guatavita y La Calera, el municipio funciona además como punto de partida para rutas de naturaleza, turismo rural y recorridos por la Sabana Centro.








