La exfuncionaria señaló que uno de los principales motivos de su renuncia es atender de manera directa las investigaciones que cursan en su contra.
Juliana Guerrero presentó su renuncia irrevocable al cargo de delegada del presidente de la República ante el Consejo Superior Universitario de la Universidad Popular del Cesar, a través de una carta presentada por sus abogados y dirigida al jefe de Estado, al Ministerio de Educación Nacional y a los integrantes del Consejo Superior Universitario.
En la carta, Guerrero explicó que su decisión responde, entre otros motivos, a su determinación de concentrar su tiempo, esfuerzo y atención en las investigaciones que cursan en su contra y en los señalamientos que ha recibido durante los últimos meses.
“Mi situación personal y los señalamientos injustos que he recibido de diversas orillas políticas no deben proyectarse sobre la Universidad o sobre el Gobierno Nacional, ni deben interferir en el cumplimiento de las funciones públicas”, afirmó Guerrero.
La exfuncionaria aseguró que atenderá las actuaciones que adelanten las autoridades competentes y que comparecerá cuando sea requerida para aportar información relacionada con los hechos que son materia de investigación.
“Compareceré de manera personal y atenderé cada citación que se me formule por cualquier órgano de investigación, aportando todo cuanto esté a mi alcance para el esclarecimiento de los hechos”, señaló Guerrero.
La indagación que involucra a Guerrero y a su hermana, Verónica Guerrero, se originó tras una denuncia y la información publicada por la revista Semana el pasado 26 de julio, relacionada con presuntas gestiones de contratos públicos a favor de empresarios a cambio de pagos millonarios. El caso continúa en etapa de investigación y las acusaciones no constituyen, por ahora, una conclusión judicial.








