La Gobernación de Cundinamarca sembró 1,3 millones de alevinos de bocachico y pataló como parte de una estrategia de repoblamiento orientada a recuperar especies afectadas por la sobrepesca y la variabilidad climática.
La Gobernación de Cundinamarca realizó la siembra de 1,3 millones de alevinos de bocachico y pataló en nueve municipios ribereños del río Magdalena, mediante 12 jornadas de repoblamiento orientadas a recuperar las poblaciones de estas especies y apoyar la sostenibilidad de la pesca artesanal en el departamento.
“Con este apoyo garantizamos subiendas más prósperas, ya que fenómenos como la sobrepesca y el cambio climático han afectado estos espacios de producción con disminución de estas especies”, anotó en su cuenta de X @JorgeEmilioRey, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey Ángel.
Las jornadas se desarrollaron en Girardot, Nariño, Ricaurte, San Juan de Rioseco, Chaguaní, Puerto Salgar, Guaduas, Guataquí y Beltrán, territorios donde la actividad pesquera tiene un papel relevante en la economía local.
Según informó el gobernador Jorge Emilio Rey Ángel, la intervención responde a la disminución registrada en especies nativas asociada a la presión pesquera y a cambios en las condiciones ambientales del río. El objetivo es favorecer la recuperación de los ciclos reproductivos y mejorar las condiciones para las próximas temporadas de subienda.
Las jornadas contaron con la participación de pescadores organizados y actores locales, quienes acompañaron las actividades de liberación de alevinos y las acciones pedagógicas asociadas al manejo responsable del recurso pesquero. Estas intervenciones hacen parte de una estrategia que incluye asistencia técnica y educación ambiental en comunidades ribereñas.
La administración departamental señaló que el repoblamiento busca mantener la pesca artesanal como fuente de ingreso para familias de la ribera y contribuir a la disponibilidad de proteína de origen pesquero en la región. “Fortalecemos la pesca artesanal como una actividad productiva que genera ingresos y aporta a la seguridad alimentaria de miles de familias más. Trabajamos de la mano de los pescadores cundinamarqueses”, agregó el mandatario.
Durante las jornadas también se reiteró la importancia de cumplir las normas de pesca vigentes, en especial el respeto por las tallas mínimas permitidas para la captura, con el fin de garantizar que las especies alcancen su madurez reproductiva y se mantenga la estabilidad de las poblaciones en el río Magdalena.








