Manuel Adorni dejó el cargo en medio de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito, gastos no declarados y cuestionamientos por el uso de bienes del Estado.
Una de las figuras más cercanas al presidente argentino Javier Milei, presentó su renuncia tras meses de presión política y judicial por denuncias relacionadas con gastos, viajes y bienes que son investigados por la justicia.
El jefe de gabinete y vocero del Gobierno argentino, Manuel Adorni, renunció a su cargo después de varios meses de desgaste político por una investigación judicial relacionada con presunto enriquecimiento ilícito y gastos no declarados.
La salida de Adorni se produjo luego de denuncias por el uso del avión presidencial en un viaje oficial a Nueva York en el que habría participado su esposa, pese a no tener cargo público. Posteriormente, se conocieron reportes sobre un viaje familiar en jet privado a Punta del Este y reformas en una vivienda ubicada en un barrio exclusivo del conurbano bonaerense.
Las autoridades argentinas revisan gastos y deudas que podrían alcanzar los 800.000 dólares. Entre ellos figuran pagos por obras en una vivienda, una piscina en mármol y la compra de un apartamento en Buenos Aires.
Adorni negó las acusaciones y afirmó que su renuncia busca proteger a su familia del escrutinio público. El presidente Javier Milei respaldó su inocencia y aseguró que mantiene confianza en el exfuncionario.
“Manuel consideró que eran inadmisibles los niveles de ataque que estaba recibiendo”, dijo Milei en declaraciones
El mandatario designó como reemplazo al ministro del Interior, Diego Santilli, dirigente proveniente del PRO y con amplia trayectoria política.








