La estrategia busca facilitar el acceso a tratamientos esenciales y de alto costo para más de 173 millones de ciudadanos.
Colombia y otros cinco países andinos acordaron negociar en bloque la compra de medicamentos de alto costo. Una medida que busca obtener mejores precios, optimizar los recursos públicos y facilitar el acceso a tratamientos para millones de pacientes. Estos son los detalles.
La decisión fue aprobada por unanimidad durante la XL Reunión Extraordinaria de Ministras y Ministros de Salud del Área Andina (XL REMSAA Extraordinaria), realizada en Lima, Perú, donde Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela suscribieron la Declaración de Lima 2026. A partir de este acuerdo, los seis países negociarán en bloque la compra de medicamentos para obtener mejores condiciones frente al mercado farmacéutico internacional.
Con el propósito de explicar el alcance de esta iniciativa, el programa Caminando y Escuchando, de El Dorado Radio, entrevistó al doctor Fernando Araos Dattoli, secretario ejecutivo del Organismo Andino de Salud – Convenio Hipólito Unanue (ORAS-CONHU). Durante la conversación, explicó que este mecanismo surge como respuesta al incremento sostenido en el costo de los medicamentos, especialmente aquellos destinados al tratamiento del cáncer y otras enfermedades de alto costo.
El secretario ejecutivo señaló que negociar como región permitirá aumentar la capacidad de compra de los países participantes, obtener precios más competitivos y facilitar que un mayor número de pacientes acceda de manera oportuna a medicamentos de calidad. Además, indicó que esta estrategia contribuirá a que los sistemas de salud administren de forma más eficiente los recursos públicos, sin afectar la atención que reciben los ciudadanos.
Araos también destacó que este acuerdo demuestra cómo la cooperación entre los países andinos puede generar soluciones concretas frente a desafíos comunes. El intercambio de capacidades técnicas y el trabajo coordinado permiten responder de manera conjunta a las necesidades de la población y afrontar con mayor solidez las dinámicas del mercado farmacéutico internacional.
Para Colombia, este mecanismo representa una oportunidad para acceder a medicamentos en condiciones más favorables, ampliar las posibilidades de tratamiento para los pacientes que requieren terapias especializadas y mejorar la eficiencia en la inversión pública destinada al sector salud. La iniciativa también se proyecta como un referente para América Latina al demostrar que la integración regional puede traducirse en beneficios concretos para millones de personas.








