La CAR destinará cerca de $6.000 millones para estudios y soluciones técnicas en 34 puntos críticos de las cuencas de los ríos Bogotá, Negro y Sumapaz ante riesgos por El Niño.
Con una inversión cercana a los $6.000 millones, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) puso en marcha un proyecto de estudios y diseños enfocado en identificar y atender los sectores más vulnerables en cuerpos hídricos de las cuencas de los ríos Bogotá, Negro y Sumapaz, ante los cambios climáticos que impactan al departamento.
La iniciativa contempla la evaluación técnica de 34 puntos georreferenciados y priorizados por la autoridad ambiental, donde especialistas analizarán las condiciones hidrológicas y geomorfológicas para proponer soluciones que permitan reducir riesgos asociados a inundaciones, sequías, erosión, deslizamientos de tierra y otros fenómenos derivados de la variabilidad climática.
De acuerdo con la CAR, el proyecto surge en un momento clave debido a la transición entre periodos de lluvias aisladas y la llegada de una temporada seca relacionada con un intenso fenómeno de El Niño previsto para el segundo semestre del año. Esta situación podría aumentar las afectaciones en diferentes municipios de Cundinamarca, especialmente en zonas cercanas a ríos y quebradas.
El subdirector general del FIAB e Infraestructura de la CAR, Manuel González Malagón, explicó que los recursos destinados permitirán contar con información técnica precisa para tomar decisiones oportunas frente a posibles emergencias. “Hemos dispuesto una inversión cercana a los $6.000 millones de pesos, que nos permitirán estar preparados, prevenir emergencias y reducir la vulnerabilidad de nuestras comunidades”, afirmó el funcionario.
Según la entidad ambiental, los estudios servirán como base para definir futuras intervenciones de ingeniería que ayuden a proteger tanto a la población como a la infraestructura pública y privada ubicada en áreas de riesgo. Además, se busca disminuir los impactos ambientales y sociales ocasionados por eventos extremos relacionados con el clima.
La CAR indicó que el enfoque del proyecto está orientado principalmente a la prevención. “Buscamos anticiparnos a las emergencias mediante información técnica confiable para la toma de decisiones”, señaló González Malagón al referirse al alcance de esta estrategia, que permitirá planear acciones con mayor precisión en los territorios priorizados.
Entre los municipios beneficiados con esta iniciativa se encuentran La Mesa, Anapoima, Apulo, Sopó, Madrid, Chía, Zipaquirá, La Calera, Soacha, Mosquera, Cota, Pandi, Útica y El Peñón, territorios donde habitan aproximadamente un millón seiscientas mil personas que podrían verse impactadas por fenómenos asociados al comportamiento climático.
La ingeniería de detalle que se obtendrá a través de estos estudios también permitirá identificar medidas para proteger ecosistemas estratégicos y garantizar un mejor manejo de los recursos hídricos en las cuencas priorizadas. De igual forma, la CAR destacó que este tipo de acciones son fundamentales para disminuir escenarios de riesgo que históricamente han generado emergencias durante temporadas de lluvias intensas o sequías prolongadas.








