La Gobernación de Cundinamarca destinó más de $428 millones en elementos para la producción, asistencia técnica y convenios con FENALCE para apoyar a pequeños agricultores.
Productores de fríjol en Gachalá y Junín comenzaron a recibir insumos, asistencia técnica y acompañamiento especializado como parte de una intervención que busca mejorar sus condiciones de producción y sostenibilidad.
La estrategia incluye la entrega de 60 kits productivos, distribuidos en partes iguales entre ambos municipios. Estos kits contienen fertilizantes, árboles destinados a procesos de reforestación y materiales inmunizados, elementos que permiten mejorar el rendimiento de los cultivos y aportar a prácticas agrícolas más sostenibles.
Además de los insumos, los agricultores cuentan con asistencia técnica permanente por parte de profesionales agrónomos, quienes brindan orientación en manejo de cultivos, uso eficiente de recursos y aplicación de buenas prácticas agrícolas. Este acompañamiento busca mejorar los resultados productivos y reducir riesgos en las cosechas.
La inversión total supera los $428 millones, con una asignación de $114.300.000 para cada municipio dentro de esta línea de intervención. En el caso de Gachalá, el programa se amplía con un convenio adicional de $200 millones con la administración municipal, lo que ha permitido beneficiar a 132 productores con insumos y asesoría técnica.
El proyecto se desarrolla en articulación con la Federación Nacional de Cereales (FENALCE), entidad que aporta soporte técnico y conocimiento en la cadena productiva del fríjol, clave para la economía de estas zonas rurales.
Desde la Secretaría del Agrocampesinado se indicó que estas acciones buscan mejorar las condiciones de los pequeños agricultores, facilitar el acceso a herramientas productivas y generar mejores resultados en sus cosechas.
La intervención se concentra en territorios donde el fríjol es un cultivo fundamental, con el objetivo de elevar la productividad y garantizar procesos más sostenibles en el tiempo.








