El propósito es eliminar la confusión generada por el término ‘colegio’, incluido en el nombre original, y fortalecer su proyección nacional.
El Congreso de la República dio luz verde en segundo debate al proyecto de ley que modifica el nombre de la Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca, que adoptará la denominación de Universidad Mayor de Colombia, con el objetivo de evitar confusiones en el ámbito académico y mejorar su reconocimiento nacional e internacional.
La institución, de carácter público, autónoma y con 80 años de trayectoria, busca con este cambio reflejar de manera más precisa su condición de universidad y su alcance dentro del sistema de educación superior. El uso del término “colegio” ha generado interpretaciones erróneas, especialmente fuera del país.
La historia de esta casa de estudios se remonta al 17 de diciembre de 1945, cuando fue creada mediante la Ley 48 como Colegio Mayor de Cultura Femenina de Cundinamarca. Posteriormente, en 1993, la Ley 91 le otorgó su denominación actual, y en 1996 recibió el reconocimiento oficial como universidad por parte del Ministerio de Educación Nacional.
Actualmente, la institución cuenta con acreditación institucional en alta calidad por seis años, otorgada en enero de 2023. Su oferta académica incluye más de 20 programas de pregrado en áreas como Administración de Empresas Comerciales, Arquitectura, Derecho, Economía y Bacteriología, así como especializaciones y maestrías en campos como Construcción Sostenible, Microbiología y Derecho Penal.
En total, registra 8.395 estudiantes, de los cuales 6.278 cursan programas de pregrado y 317 de posgrado. En los últimos años, ha ampliado su cobertura con la creación de 24 nuevos programas y un crecimiento de 445 estudiantes durante 2024.
La universidad mantiene presencia en Cundinamarca con sedes en Funza, en operación desde 2020, y en Fusagasugá desde 2024, además de varios campus en Bogotá, lo que refleja su vínculo con la región.
El proyecto de ley, aprobado en plenaria del Senado el 25 de marzo de 2026 y radicado en la Cámara el 8 de abril, establece que el cambio de nombre no modifica su estructura, autonomía ni programas académicos, sino que busca mejorar su posicionamiento como institución pública de alcance nacional.
Con esta decisión, la universidad apunta a fortalecer su visibilidad en escenarios académicos y ampliar su reconocimiento, manteniendo su misión educativa y su relación histórica con el departamento de Cundinamarca.








