El proyecto busca llevar agua potable a zonas donde el acceso ha sido limitado, con estudios y diseños en marcha en Cabrera para beneficiar a comunidades rurales con una inversión superior a $557 millones.
En el municipio de Cabrera inició el proceso de estudios y diseños para un acueducto interveredal que beneficiará a comunidades rurales de Alto Ariari, Bajo Ariari, Quebradanegra y San Isidro, con el objetivo de mejorar el acceso al agua potable en estas zonas.
La iniciativa surge como respuesta a una necesidad histórica en estas veredas, donde el acceso al agua depende en muchos casos de sistemas precarios o de fuentes sin tratamiento. Esta situación ha impactado durante años la calidad de vida de las familias campesinas, especialmente en aspectos relacionados con la salud y las condiciones básicas de bienestar.
En ese contexto, esta primera fase del proyecto no contempla aún la construcción del acueducto, pero resulta determinante para definir su viabilidad técnica. Los estudios permitirán establecer cómo se realizará la captación del agua, su tratamiento y la distribución hacia las viviendas, garantizando el cumplimiento de las normas vigentes.
Durante la visita técnica, los equipos encargados identificaron varios retos en el territorio. Uno de los principales está relacionado con la reubicación de la bocatoma, que actualmente presenta obstrucciones. Asimismo, se evidenció la necesidad de ajustar los diseños a las condiciones reales del terreno y al crecimiento poblacional registrado en los últimos años.
Además, se evaluaron aspectos clave como la presión del sistema, la eficiencia energética y el cumplimiento de la normativa, especialmente la Resolución 0330 de 2017, que regula este tipo de proyectos en Colombia. Estos elementos serán determinantes para garantizar un servicio continuo y seguro en el futuro.
Por otra parte, la comunidad ha tenido un papel activo en este proceso. Habitantes de las veredas participaron en espacios de socialización donde conocieron el alcance del proyecto, expresaron sus inquietudes y comprendieron por qué los estudios realizados en 2015 ya no responden a las condiciones actuales del territorio.
El gerente del proyecto, Jorge Machuca, explicó que esta iniciativa tiene un impacto directo en la vida de la población. “Este proyecto no es solo infraestructura, es una mejora directa en la calidad de vida, la salud y el desarrollo de las familias campesinas”, señaló.
De esta manera, la ejecución de los estudios se convierte en el primer paso hacia una obra de largo alcance que busca garantizar el acceso continuo a agua potable en una zona de reserva campesina, donde este servicio sigue siendo una de las principales demandas de la comunidad.








