El Gobierno de Venezuela confirmó el inicio de un canal de diálogo con Estados Unidos, tras enviar una carta del presidente Nicolás Maduro a la Casa Blanca en la que plantea discutir salidas políticas a la crisis, en medio de la confrontación militar en el Caribe.
La confirmación de la misiva abre un nuevo escenario en las relaciones bilaterales, marcadas en los últimos meses por acusaciones cruzadas y maniobras militares. Según la Cancillería venezolana, el objetivo de la carta es establecer “un marco de entendimiento que permita reducir tensiones y avanzar en mecanismos de cooperación”, en contraste con el tono desafiante que había caracterizado las declaraciones previas de Caracas.
Consultado por la prensa, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció haber recibido la comunicación, aunque evitó dar detalles sobre una posible respuesta. “Ya veremos qué pasa con Venezuela”, dijo el mandatario, manteniendo en suspenso la posición oficial de Washington.
Nicolás Maduro insistió en que su gobierno está dispuesto a conversar, sin renunciar a lo que llamó la defensa de la soberanía nacional. “Hemos extendido nuestra mano para el diálogo, pero no renunciaremos a defendernos ante cualquier agresión militar”, expresó en un acto transmitido por el canal estatal, mientras supervisaba la operación Caribe Soberano 200.
En paralelo, el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, sostuvo un discurso de resistencia frente a la presión internacional y acusó a la oposición de buscar respaldo externo. “Que no se equivoquen, aquí no hay miedo, hay un pueblo decidido a resistir y vencer”, afirmó.
El giro hacia una posible negociación se produce después de que el Parlamento venezolano aprobara en primera discusión un pacto estratégico con Rusia, que incluye cooperación militar y económica. Para expertos en seguridad, el envío de la carta busca equilibrar la balanza: fortalecer la alianza con Moscú, pero al mismo tiempo abrir un espacio de diálogo con Washington para evitar un choque directo en el Caribe.
Naciones Unidas y países latinoamericanos han pedido que la apertura de este canal de comunicación se traduzca en medidas concretas que reduzcan la tensión en la región y eviten un escenario de confrontación bélica.








