La Alcaldía pidió eliminar depósitos de agua estancada, mantener cubiertos los recipientes de almacenamiento y limpiar tanques y albercas para evitar criaderos de mosquitos.
Las altas temperaturas encendieron las alertas sanitarias en Silvania por su posible incidencia en la reproducción de mosquitos transmisores de enfermedades. Ante esta situación, las autoridades municipales solicitaron a la comunidad intensificar la limpieza de viviendas, patios y espacios cercanos para reducir el riesgo de dengue.
La Alcaldía de Silvania y la Secretaría Local de Salud explicaron que el calor puede acelerar el ciclo de vida del mosquito Aedes aegypti, principal transmisor del dengue. Las condiciones cálidas, sumadas a la presencia de agua almacenada o estancada, facilitan la aparición de criaderos dentro de las viviendas y en sus alrededores.
La primera recomendación consiste en eliminar botellas, latas, llantas, tapas, materas y cualquier otro objeto que pueda acumular agua. Los depósitos utilizados para el consumo o las labores domésticas deben permanecer debidamente cubiertos. Como tercera medida, las autoridades pidieron lavar y cepillar con frecuencia tanques, albercas, lavaderos y recipientes.
La limpieza debe incluir las paredes internas, debido a que los huevos del mosquito pueden quedar adheridos a estas superficies. Finalmente, es necesario retirar el agua estancada de patios, canales, terrazas y otros puntos cercanos a las viviendas.
El Ministerio de Salud y Protección Social recomienda complementar estas acciones con el uso de repelente, ropa que cubra brazos y piernas, toldillos o mosquiteros, especialmente en lugares con presencia de insectos. La revisión periódica del hogar resulta fundamental porque el mosquito puede reproducirse en pequeñas cantidades de agua limpia.
Los síntomas más frecuentes del dengue son fiebre, dolor de cabeza, molestias detrás de los ojos, dolores musculares, óseos o articulares, pérdida del apetito y, en algunos casos, sarpullido. Las personas que presenten estas manifestaciones deben acudir a los servicios de salud y evitar la automedicación. El dolor abdominal persistente, los vómitos continuos, el sangrado en encías u otras partes del cuerpo, la presencia de moretones, el decaimiento intenso y la somnolencia son signos de alarma que requieren atención médica inmediata. Las complicaciones pueden presentarse cuando la fiebre comienza a disminuir, por lo que el seguimiento del estado de salud debe mantenerse.
En el caso de la fiebre amarilla, los primeros síntomas pueden incluir fiebre de aparición repentina, escalofríos, dolor de cabeza, molestias musculares y articulares, náuseas, vómito, cansancio y debilidad. Los cuadros graves pueden causar coloración amarilla en la piel y los ojos, dolor abdominal y sangrado por la nariz, la boca o el sistema digestivo. Ante cualquiera de estas señales, la persona debe acudir de inmediato a una institución de salud.
Aunque ambas enfermedades son transmitidas por mosquitos, su prevención presenta diferencias. La eliminación de criaderos es una acción central contra el dengue, mientras que la vacunación es la principal medida de protección frente a la fiebre amarilla. Las personas deben consultar en los centros de salud si requieren esta vacuna de acuerdo con su edad, antecedentes médicos, lugar de residencia o destino de viaje.








