La vereda Hato Viejo, en el sector Loma Linda de Pacho, cuenta con 105 metros lineales de una nueva placa huella construidos con una inversión de $110 millones. La intervención, según la Administración Municipal, busca mejorar las condiciones de movilidad en este tramo y facilitar los desplazamientos de las familias campesinas.
Según informó la Alcaldía de Pacho, la obra contribuye al transporte de productos agrícolas y al tránsito de quienes se movilizan diariamente por esta zona rural, donde el estado de las vías incide directamente en las actividades productivas y el acceso a servicios.
Los trabajos se suman a las intervenciones que se adelantan en distintos municipios de Cundinamarca para mejorar la conectividad rural mediante la construcción de placas huella y el mantenimiento de caminos veredales.
En estos proyectos, las administraciones municipales, las juntas de acción comunal y los habitantes participan en iniciativas orientadas a resolver necesidades históricas de movilidad.
La intervención en Loma Linda, según delegados de la Gobernación de Cundinamarca, se suma a una necesidad recurrente en el campo cundinamarqués: “contar con vías transitables que permitan sacar las cosechas, reducir las dificultades de desplazamiento y conectar a las comunidades rurales con los centros urbanos. Para los productores, estas obras pueden representar mejores condiciones para movilizar sus productos y desarrollar sus actividades cotidianas”, expresó un vocero de la entidad.








