El organismo internacional redujo sus proyecciones económicas para 2026 y alertó que la prolongación del conflicto podría afectar el comercio, la energía, los alimentos y la inflación en distintas regiones del mundo.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) informó este 3 de junio que la guerra en Oriente Medio provocará una desaceleración del crecimiento mundial y mayores presiones inflacionarias durante 2026, como consecuencia del aumento en los costos de la energía y los fertilizantes.
El más reciente informe de perspectivas económicas de la OCDE advierte que la incertidumbre generada por el conflicto en Oriente Medio se ha convertido en uno de los principales factores de riesgo para la economía global.
Según el organismo, las alteraciones en los mercados energéticos y en las cadenas de suministro están afectando las expectativas de crecimiento para los próximos años.
De acuerdo con las nuevas proyecciones, el crecimiento económico mundial podría ubicarse en el 2,8 % durante 2026, una cifra inferior a la estimada por la organización en marzo pasado. Sin embargo, el escenario podría agravarse si las tensiones se extienden hasta 2027, caso en el que la expansión de la economía global descendería hasta el 2,1 %.
El economista jefe de la OCDE, Stefano Scarpetta, aseguró que “la economía mundial se encuentra de nuevo bajo presión” y advirtió que algunas economías podrían entrar en recesión si persisten las turbulencias derivadas del conflicto.
En un informe destaca que el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán ha incrementado la preocupación sobre el suministro internacional de petróleo y gas, debido a la importancia estratégica de esta ruta para el comercio mundial de hidrocarburos.
Las economías asiáticas aparecen entre las más expuestas al impacto de la crisis por su alta dependencia de las importaciones energéticas provenientes de Oriente Medio. Asimismo, varios países en desarrollo y naciones del Golfo podrían enfrentar mayores costos de producción y transporte como consecuencia del encarecimiento de los combustibles y de los insumos agrícolas.
En cuanto a las principales economías, la organización proyecta un crecimiento del 2 % para Estados Unidos en 2026. China registraría una expansión del 4,5 %, mientras que India mantendría el mayor ritmo de crecimiento entre las grandes economías con un 6,3 %. Para la zona euro, la previsión se ubica en 0,8 %, con España mostrando un mejor desempeño que Alemania y Francia.
La OCDE también prevé un aumento de la inflación en las economías que integran el G20. Según sus estimaciones, la variación anual de precios pasaría del 3,4 % en 2025 al 4 % en 2026, impulsada principalmente por el aumento de los costos de la energía, los fertilizantes y diversos productos alimentarios estratégicos para el mercado mundial.
Finalmente, el organismo recomendó mantener medidas de apoyo focalizadas y temporales para hogares y empresas, además de conservar una estrecha vigilancia sobre la política monetaria.
También advirtió que una prolongación de la crisis podría afectar sectores estratégicos de alto crecimiento, entre ellos la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías, debido a la creciente dependencia energética de estas industrias.








