Las intervenciones buscan reducir riesgos por inundaciones, deslizamientos y avenidas torrenciales en varios municipios.
Más de 400.000 habitantes de la cuenca del río Bogotá serán beneficiados con un proyecto de mitigación del riesgo que adelantan la Gobernación de Cundinamarca y la Corporación Autónoma Regional (CAR), actualmente en fase de visitas técnicas en 11 municipios priorizados del departamento.
Los recorridos ya se han realizado en Zipacón, Anolaima, Anapoima, La Mesa, Viotá, Cota y Subachoque, y continuarán en San Antonio del Tequendama, El Colegio, Tocancipá y Zipaquirá. En estas jornadas participan equipos técnicos, autoridades locales, contratistas e interventoría, con el fin de verificar las condiciones del terreno y ajustar los diseños de las obras antes de su ejecución.
Estas visitas hacen parte del Convenio Interadministrativo CAR-CONV-INT-2957-2025, mediante el cual se desarrollarán obras de ingeniería y bioingeniería en puntos críticos identificados en la cuenca. El objetivo es mitigar fenómenos como inundaciones, remoción en masa y avenidas torrenciales, que de manera recurrente afectan a varias comunidades del departamento.
“Estamos verificando en terreno cada punto priorizado junto con los equipos técnicos para asegurar que las obras respondan a las necesidades reales de los municipios y contribuyan a reducir el riesgo para las comunidades”, señaló la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres (UAEGRD).
De acuerdo con las entidades, esta fase técnica es clave para garantizar intervenciones más precisas y eficientes, teniendo en cuenta las particularidades geográficas y ambientales de cada municipio. Además, permite identificar ajustes necesarios en diseños, materiales y alcances de las obras, antes de iniciar su ejecución.
Posteriormente, se llevarán a cabo mesas técnicas entre las entidades responsables y jornadas de socialización con las comunidades, con el fin de informar sobre los alcances del proyecto y recoger observaciones de los habitantes de las zonas intervenidas.
Las autoridades destacaron que estas acciones no solo buscan reducir la exposición al riesgo, sino también fortalecer la capacidad institucional y comunitaria para enfrentar eventos naturales. En este sentido, las obras estarán acompañadas de estrategias de prevención y gestión del riesgo en los territorios.
El proyecto también pretende generar impactos a mediano y largo plazo en la planificación del territorio, contribuyendo a una mejor adaptación frente a fenómenos climáticos y a la protección de infraestructura, viviendas y actividades productivas ubicadas en zonas vulnerables.








