Organizaciones dedicadas a la protección animal buscan su formalización mediante procesos de revisión documental y acompañamiento institucional en municipios de Cundinamarca.
El Instituto de Protección y Bienestar Animal de Cundinamarca (IPYBAC) desarrolla procesos de acompañamiento técnico, jurídico y organizacional con Juntas Defensoras de Animales (JDA) en más de 80 municipios del departamento.
Las acciones incluyen jornadas de orientación, actualización normativa y revisión documental dirigidas a organizaciones comunitarias vinculadas al bienestar y la protección animal.
De acuerdo con la entidad, 21 Juntas Defensoras de Animales reportaron, con corte a marzo, actualización de documentación y cumplimiento de requisitos legales para su funcionamiento.
Entre los municipios con procesos formalizados figuran Chía, Girardot, Guachetá, Guasca, Guatavita, La Calera, Madrid, Sopó, Tenjo y Villapinzón, mientras continúan procesos de revisión y acompañamiento en otros territorios del departamento.
“Las Juntas Defensoras de Animales cumplen un papel fundamental en los municipios. Son actores importantes para promover la protección animal, generar pedagogía y acompañar procesos comunitarios que contribuyen al bienestar de los animales”, señaló Jaime Andrés Fajardo Méndez, subgerente de Bienestar Animal del IPYBAC.
Las acciones son lideradas por el Instituto desde la delegación realizada por la Secretaría del Agrocampesinado en julio de 2025 y buscan facilitar la articulación de estas organizaciones con las administraciones municipales.
En paralelo, el Instituto presentó “Cuidados”, una estrategia orientada a abordar aspectos emocionales, sociales y de convivencia relacionados con el cuidado animal.
“Detrás del bienestar animal también existen responsabilidades, procesos, vínculos, agotamiento emocional y duelos de los que muchas veces no hablamos”, explicó Alison Guaqueta Zuluaga, psicóloga del Instituto de Protección y Bienestar Animal de Cundinamarca.
Según la funcionaria, la iniciativa busca abrir conversaciones sobre el cuidado responsable desde una perspectiva que incluya emociones, convivencia y bienestar compartido entre personas y animales.








