El atleta de Cáqueza se quedó con el primer lugar de la categoría Máster A, para corredores entre los 40 y 49 años.
Mario Buitrago se impuso en la categoría Máster A de la Media Maratón de San Martín, Meta, luego de completar los 21 kilómetros en 1 hora, 30 minutos y 10 segundos. El atleta de Cáqueza llegó a la competencia con un objetivo de tiempo más conservador, pero terminó consiguiendo una victoria que, según reconoce, lo tomó por sorpresa.
“Iba con un pronóstico más o menos de hacerla entre una hora treinta y cinco a treinta y ocho, pero las condiciones fueron perfectas para mí. Logramos ese primer puesto y para mí fue más que sorprendente”, contó Buitrago en entrevista con El Dorado Radio.
El resultado tiene un significado especial por el camino que ha recorrido en los últimos cuatro años. En 2022, Mario pesaba alrededor de 122 kilos y llevaba una vida sedentaria, con malos hábitos alimenticios y poca actividad física. Después de una conversación con sus sobrinos decidió hacer un cambio.
Un día se quedó durante cerca de 40 minutos frente al espejo y tomó una determinación: comenzar a cuidar su salud y cambiar su estilo de vida. Primero llegó el gimnasio, de la mano de su primo Anthony, y posteriormente comenzó a caminar por Monruta, un cerro de Cáqueza. Después empezó a trotar y encontró en el atletismo una actividad que terminó convirtiéndose en una de sus grandes pasiones.
“No puedo seguir así, tengo que tomar las riendas de mi vida, debo cambiar y hacer algo para mí, por mí y por los que yo amo, por mi familia”, recordó sobre aquel momento.
Desde entonces, Buitrago ha participado en diferentes competencias y comenzó a conseguir resultados destacados, incluidos varios cuartos y quintos lugares en otras medias maratones. La victoria en San Martín representa ahora uno de los puntos más importantes de ese proceso.
El corredor también reconoce que mantener un proceso deportivo durante varios años requiere mucho más que la motivación inicial. En su caso, la disciplina terminó convirtiéndose en una parte fundamental de su vida.
“Yo creo que ya soy obsesión. Ya pasé por la motivación, pasé por la disciplina y ya estoy en un punto de obsesión”, explicó, aunque aclaró que intenta no perder algo que considera fundamental: disfrutar de lo que hace.
Esa fortaleza también la ha encontrado en la parte mental. Durante la reciente Media Maratón del Meta, alrededor del kilómetro 17, su cuerpo le pidió detenerse debido al ritmo que llevaba. Sin embargo, decidió continuar y completar la prueba.
“Tomé las riendas del cuerpo y lo llevé hasta el final, hasta el final de la media maratón”, relató.
Para Buitrago, esa experiencia resume una de las principales enseñanzas que le ha dejado el atletismo: la capacidad de descubrir límites que muchas veces están más en la mente que en el cuerpo.
“Ustedes no saben los límites que tienen, no se imaginan hasta dónde los puede llevar su mente”, afirmó.
Ahora, después de conseguir el triunfo en San Martín, Mario ya piensa en nuevos desafíos. Entre sus planes está prepararse para competir en una prueba de ultrafondo de aproximadamente 80 kilómetros en el Cañón del Chicamocha. También quiere disputar la Maratón de Bogotá con el objetivo de conseguir la clasificación a la Maratón de Boston.
Además, espera seguir recorriendo Colombia a través del atletismo y conocer diferentes regiones del país mientras continúa compitiendo.








