La joven de Viotá conquistó al jurado por su conocimiento sobre el sector cafetero, su liderazgo y el proyecto social.
La caficultura cundinamarquesa recibió un importante reconocimiento nacional con la elección de María Fernanda Parra como Reina Nacional del Café 2026-2027, durante el certamen realizado en Calarcá, Quindío.
La representante de Cundinamarca obtuvo el máximo título gracias a su conocimiento sobre la cultura cafetera, su liderazgo y el compromiso que ha demostrado con las comunidades rurales.
Oriunda de Viotá, reconocida como la capital cafetera de Cundinamarca, María Fernanda es estudiante de Medicina Veterinaria y ha construido una historia ligada al café desde su infancia.
Creció entre cafetales y acompañando a las familias productoras de su municipio, experiencia que posteriormente enriqueció al participar en el Reinado Municipal del Café de Viotá y al formarse como barista.
Su trayectoria también incluye la participación en diferentes escenarios de promoción del café colombiano, como la Feria de Cafés Especiales de Albán, el Festival Gastronómico de Anapoima, la Feria y Subasta Internacional de Café de Guaduas y Expo Café de Especialidad en Corferias.
Actualmente trabaja como barista en Arte y Pasión Café, donde comparte con visitantes y consumidores el valor de los cafés especiales y el esfuerzo de quienes los producen.
Durante el concurso presentó el proyecto social “Sembrando Valor”, una iniciativa orientada a ofrecer capacitaciones gratuitas a pequeños caficultores en preparación, presentación y comercialización de cafés de especialidad.
La propuesta busca brindar herramientas que permitan mejorar las oportunidades de los productores y motivar a las nuevas generaciones a continuar vinculadas con la actividad cafetera.
El proyecto cobra especial relevancia para Cundinamarca, donde existen más de 30.142 hectáreas sembradas en café, presencia de cultivos en 69 municipios, cerca de 28.600 familias cafeteras y más de 32.000 fincas dedicadas a esta actividad. Además, el 99 % de los caficultores son pequeños productores, por lo que el acceso a procesos de formación representa una alternativa para ampliar sus posibilidades de crecimiento.
Uno de los momentos más destacados del certamen se vivió durante la ronda final de preguntas, cuando el jurado le consultó qué valor elegiría para que Colombia fuera recordada, además de la calidad de su café. María Fernanda respondió que escogería el trabajo y la resiliencia, al considerar que detrás de cada taza de café existe el esfuerzo diario de miles de familias campesinas.
Con este triunfo, Cundinamarca obtiene por primera vez en esta edición la corona del Reinado Nacional del Café y resalta el papel de las familias cafeteras, cuya labor convierte al café en uno de los principales símbolos de identidad, tradición y desarrollo para el departamento y para Colombia.








