La campaña presidencial entra en una fase de redefiniciones políticas tras la primera vuelta. Las alianzas, los apoyos de sectores eliminados y la disputa por los indecisos marcarán el camino hacia la elección del próximo 21 de junio.
El politólogo Andrés García afirmó en El Dorado Radio que los debates entre los candidatos pueden convertirse en un factor determinante para atraer votantes de centro, captar apoyos del voto en blanco y consolidar respaldos en una contienda que prevé márgenes estrechos entre los finalistas.
García, director de WP Group, politólogo de la Universidad de los Andes, especialista en negociación y relaciones internacionales y candidato a doctor en Gobierno y Administración Pública de la Universidad Complutense de Madrid, analizó en El Dorado Radio el papel que tendrán los debates presidenciales en la definición de la segunda vuelta electoral.
Durante la entrevista, García afirmó que los espacios de confrontación de ideas pueden convertirse en uno de los factores más importantes de la campaña. “Los debates pueden mover votos en la recta final”, señaló, al explicar que la diferencia entre los candidatos podría definirse por márgenes reducidos de participación ciudadana.
Según su análisis, la elección podría resolverse con una diferencia similar a la registrada en los comicios presidenciales de 2022, cuando el margen entre los finalistas fue inferior a un millón de votos.
El analista explicó que históricamente los candidatos que lideran las encuestas suelen evitar los debates por el riesgo político que representan. “Son debates complejos, difíciles, con preguntas de zancadilla y dilemas morales”, afirmó. Sin embargo, destacó que en una segunda vuelta los ciudadanos exigen confrontar propuestas y observar directamente las capacidades de liderazgo, preparación y manejo de crisis de quienes aspiran a gobernar el país.
García también resaltó que la contienda electoral ya no se desarrolla únicamente en plazas públicas o medios tradicionales. “El mundo digital hoy es el rey de la comunicación”, indicó, al referirse al protagonismo que han adquirido las redes sociales, las transmisiones en vivo y los nuevos formatos de comunicación política. No obstante, consideró que los debates siguen siendo un complemento fundamental para contrastar programas de gobierno y reducir interpretaciones erróneas sobre las propuestas de los candidatos.
Otro de los aspectos destacados por el experto fue el peso que tendrán los votantes que apoyaron candidaturas eliminadas en primera vuelta. “Hay dos sectores del electorado que van a jugar de manera muy protagonista: los indecisos y el voto en blanco”, aseguró. Según explicó, los candidatos deberán presentar propuestas concretas dirigidas a jóvenes, sectores ambientales, votantes de centro y ciudadanos que aún no se sienten plenamente identificados con ninguna de las campañas finalistas.
Sobre el papel de las fórmulas vicepresidenciales, García consideró que deberían participar en escenarios de debate público. “Los vicepresidentes juegan un papel muy importante. También son coprotagonistas porque reciben el favor popular en la elección”, afirmó. Para el consultor político, estos espacios permitirían que los ciudadanos conozcan mejor las capacidades de quienes acompañarán al próximo presidente en la conducción del Gobierno.
Finalmente, señaló que la segunda vuelta no solo estará definida por las emociones y las estrategias de campaña, sino también por la capacidad de transmitir estabilidad institucional, gobernabilidad y confianza. A su juicio, los debates serán una oportunidad para que los aspirantes presenten respuestas concretas a los desafíos económicos, sociales y políticos que enfrentará Colombia durante los próximos cuatro años.








