El indicador fiscal del municipio mejoró en 2025, y los ingresos corrientes de libre destinación crecieron 38,98 %.
Jerusalén pasó de la categoría Sostenible a Solvente tras reducir en 9,96 puntos porcentuales su indicador de gastos de funcionamiento frente a los ingresos corrientes de libre destinación, según el Informe de Viabilidad Financiera 2025 del Departamento de Cundinamarca.
El indicador establecido por ley pasó de 49,27 % en 2024 a 39,31 % en 2025. Esta medición permite establecer qué proporción de los ingresos corrientes de libre destinación de una entidad territorial se utiliza para cubrir sus gastos de funcionamiento.
Uno de los factores que incidió en el resultado fue el aumento de los ingresos corrientes de libre destinación, que crecieron 38,98 % durante 2025. De acuerdo con el informe, este comportamiento estuvo asociado principalmente al mayor recaudo de tributos municipales, entre ellos los impuestos predial y de industria y comercio.
El incremento de los ingresos propios, combinado con el comportamiento de los gastos de funcionamiento, permitió reducir la proporción de recursos destinada a este último concepto y llevó al municipio a una clasificación fiscal más favorable frente a la obtenida un año antes.
La Ley 617 de 2000 establece límites a los gastos de funcionamiento de las entidades territoriales en relación con sus ingresos corrientes de libre destinación. Por esta razón, un indicador más bajo representa una menor proporción de estos recursos destinada al funcionamiento de la administración.
Con el resultado de 39,31 %, Jerusalén quedó clasificado como Solvente en la evaluación correspondiente a 2025. El resultado supone además un mayor margen entre los ingresos de libre destinación y los recursos comprometidos en gastos de funcionamiento.








