La estrategia busca posicionar el cultivo de arándanos como una alternativa agrícola con mayor valor agregado para productores rurales del departamento.
La Gobernación de Cundinamarca inició un proyecto sostenible de arándanos en 12 municipios del departamento mediante una inversión superior a $553 millones destinada a mejorar la producción, la capacidad técnica y las oportunidades comerciales de cultivadores rurales.
La estrategia, liderada por la Secretaría del Agrocampesinado en alianza con Asohofrucol, el Fondo Nacional de Fomento Hortifrutícola y Asoberries, beneficiará a 120 productores con la implementación de 30 parcelas productivas, la entrega de 9.000 plántulas y la incorporación de infraestructura tecnificada para el cultivo.
El proyecto tendrá presencia en Choachí, Chocontá, Fúquene, Guasca, Guatavita, La Calera, Lenguazaque, Subachoque, Suesca, Sutatausa, Villapinzón y Zipaquirá, donde se busca consolidar una red regional de producción de berries bajo modelos de agricultura tropical sostenible.
Como parte de la intervención, los productores recibirán acompañamiento técnico durante 17 meses, con asistencia en procesos de establecimiento del cultivo, manejo nutricional, producción biológica, control fitosanitario, cosecha, poscosecha y comercialización.
La iniciativa incorpora herramientas para mejorar el rendimiento y la competitividad del cultivo, entre ellas invernaderos, sistemas de riego, cerramientos, sustratos especializados, dotación técnica y apoyo para la gestión comercial, orientadas a facilitar el acceso a mercados especializados y reducir la dependencia de agroquímicos.
Uno de los principales focos del proyecto estará en Lenguazaque, donde se instalarán seis parcelas productivas que beneficiarán directamente a 24 productores rurales, mediante la entrega de 1.800 plántulas y la adecuación de seis invernaderos.
En la estructura financiera del proyecto, el Fondo Nacional de Fomento Hortifrutícola aporta $313 millones, Asoberries $150 millones y la Secretaría del Agrocampesinado $90,5 millones, recursos destinados a los componentes técnico, productivo y comercial.
Sobre el alcance de la estrategia, el secretario del Agrocampesinado, Marcos Barreto, explicó que el propósito es avanzar hacia sistemas de cultivo con mayor tecnificación y prácticas sostenibles.
“El proyecto busca fortalecer la capacidad productiva de los cultivadores de arándano mediante sistemas tecnificados de agricultura tropical sostenible, promoviendo la producción limpia, el uso de bioinsumos elaborados en finca, el manejo técnico especializado y la comercialización organizada”, señaló.
Entre los resultados esperados figuran el aumento de la productividad y calidad del cultivo, la reducción del uso de agroquímicos y la ampliación de oportunidades de mercado para las familias vinculadas a esta cadena agrícola.








