La Gobernación de Cundinamarca realizó una jornada de monitoreo y riego en la reserva Talismán para aumentar la supervivencia de más de 400 plántulas sembradas durante el proceso de restauración ecológica.
La Gobernación de Cundinamarca adelantó una jornada de monitoreo y riego de más de 400 plántulas sembradas en la reserva ambiental Talismán, en Girardot, con el propósito de aumentar su supervivencia durante la actual temporada de altas temperaturas y baja precipitación. La actividad, liderada por la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cundinamarca (UAEGRD), permitió verificar el estado de las especies y suministrar el agua necesaria para favorecer su desarrollo.
Las labores incluyeron la inspección del crecimiento de las plántulas, la identificación de necesidades de mantenimiento y el riego de cada una de las especies sembradas, una intervención considerada fundamental durante los primeros meses del proceso de restauración ecológica. En esta etapa, el seguimiento permanente resulta determinante para que los árboles logren adaptarse al suelo y resistan las condiciones climáticas propias de la región.
La jornada cobra especial importancia en Girardot, donde las altas temperaturas y la disminución de las lluvias incrementan el riesgo de pérdida de cobertura vegetal. Mantener con vida las plántulas sembradas favorece la recuperación de la reserva ambiental Talismán, fortalece la protección de las fuentes hídricas y contribuye a conservar la biodiversidad del sector.
El establecimiento de nueva cobertura vegetal también aporta a reducir los procesos de erosión, mejorar la infiltración del agua hacia el subsuelo y disminuir el impacto de las islas de calor. Además, los árboles capturan dióxido de carbono, ayudan a regular la temperatura y crean hábitats para diferentes especies de fauna y flora, contribuyendo a la adaptación de los ecosistemas frente a los efectos del cambio climático.
La actividad hace parte del Diplomado en Gestión del Riesgo y Cambio Climático, desarrollado por la Cruz Roja Colombiana y la UAEGRD, una iniciativa que promueve la formación en restauración ambiental, conservación de los recursos naturales y reducción del riesgo de desastres mediante acciones prácticas en el territorio.








