La politóloga Eugénie Richard dijo en El Dorado Radio que anticipar fraude sin pruebas puede deteriorar la confianza en las instituciones electorales.
La politóloga Eugénie Richard advirtió que las narrativas que anticipan escenarios de fraude sin evidencia verificable pueden afectar la confianza ciudadana en el proceso electoral.
En entrevista con El Dorado Radio, la docente e investigadora de la Universidad Externado de Colombia y vicepresidenta de ALICE señaló que este tipo de discursos pueden deteriorar la percepción de legitimidad de los resultados, especialmente en contextos de alta polarización.
La advertencia se produce a pocos días de la segunda vuelta presidencial en Colombia, en medio de una campaña marcada por el uso intensivo de redes sociales, desinformación y cuestionamientos al sistema electoral.
Richard recordó que experiencias recientes en otros países han mostrado que las acusaciones de fraude sin sustento pueden debilitar la confianza pública en los organismos electorales y generar tensiones institucionales.
Según la académica, el éxito de una elección no depende únicamente de la solidez técnica de los procedimientos, sino de la confianza que la sociedad tenga en el proceso y en sus resultados.
“Lo que más importa para una elección es el factor de confianza”, señaló durante la conversación.
En ese contexto, Richard destacó el papel de las misiones internacionales de observación electoral, como las de la Unión Europea y la Organización de Estados Americanos.
Según explicó, estos organismos revisan el desarrollo de la jornada, evalúan las garantías democráticas y emiten informes independientes sobre el proceso.
La politóloga indicó que los informes posteriores a la primera vuelta presidencial coincidieron en calificar la jornada como transparente y desarrollada dentro de los estándares democráticos habituales.
“La observación electoral internacional es muy importante”, afirmó Richard, al explicar que estas misiones ayudan a respaldar la confianza ciudadana.
La experta también se refirió al papel de actores extranjeros en el debate político colombiano.
Diferenció entre declaraciones públicas de mandatarios internacionales y posibles operaciones de injerencia digital. Según dijo, las opiniones de presidentes o líderes políticos pueden aumentar la polarización, pero difícilmente modifican de manera significativa el comportamiento electoral.
En contraste, alertó sobre campañas de desinformación promovidas mediante redes de cuentas automatizadas, plataformas digitales o estructuras coordinadas que buscan influir de manera encubierta en la opinión pública.
“La campaña de 2026 es la campaña más digitalizada que hemos tenido en Colombia”, afirmó.
Richard explicó que la política se adapta cada vez más a las redes sociales, donde predominan mensajes breves, emociones y circulación acelerada de contenidos.
Por esa razón, insistió en la necesidad de que los ciudadanos verifiquen fuentes, revisen la información que consumen y diferencien entre contenidos comprobados y mensajes manipulados.
Finalmente, hizo un llamado a la responsabilidad de las campañas y de los electores frente al clima político de la segunda vuelta.
“Que el país no arda es responsabilidad de los ciudadanos, pero también es responsabilidad de las campañas”, concluyó.
Observación clave: con este enfoque, la observación internacional deja de ser el tema principal y pasa a ser una respuesta frente al problema central: las narrativas de fraude sin evidencia.








