La medida busca preservar una especie clave para la economía y la seguridad alimentaria de comunidades ribereñas.
La Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca inició el primer periodo de veda del bagre rayado en la cuenca del río Magdalena, una medida que estará vigente durante todo mayo de 2026 y que restringe su pesca, transporte, comercialización y consumo.
La disposición fue socializada en municipios ribereños como Nariño, en Cundinamarca, donde las autoridades locales acompañan las acciones de control y sensibilización dirigidas a pescadores y comerciantes.
El objetivo de la veda es proteger el ciclo reproductivo de esta especie migratoria, que durante esta temporada se desplaza río arriba para desovar, lo que la hace más vulnerable a la captura.
De acuerdo con la AUNAP, la interrupción de estos procesos naturales puede afectar significativamente la población del bagre rayado y generar impactos en el equilibrio de los ecosistemas acuáticos.
Las vedas hacen parte de las herramientas de manejo pesquero que buscan garantizar la sostenibilidad de las especies a largo plazo, permitiendo su recuperación y la continuidad de la actividad pesquera en el futuro.
Las autoridades reiteraron que el incumplimiento de la medida puede generar sanciones como multas y decomisos, por lo que hicieron un llamado a respetar la normativa durante el periodo establecido.
En paralelo, se adelantan acciones de vigilancia y control en puntos estratégicos, así como jornadas de educación ambiental para promover prácticas sostenibles entre las comunidades.
El bagre rayado es considerado una especie clave para la economía y la alimentación de las poblaciones ribereñas del Magdalena, por lo que su conservación resulta fundamental para el sostenimiento de estas actividades.








