La Federación Nacional de Cafeteros proyecta una producción de 12,5 millones de sacos este año, frente a los 13,7 millones de 2025. El Niño y la apreciación del peso aumentan la presión sobre los productores.
El fenómeno de El Niño representa la principal amenaza para la producción cafetera colombiana durante lo que resta de 2026, mientras el sector proyecta una reducción de la cosecha y menores ingresos para los productores por la apreciación del peso.
La Federación Nacional de Cafeteros (FNC) estima que la producción podría disminuir cerca de 8 % este año, al pasar de 13,7 millones de sacos de 60 kilos en 2025 a aproximadamente 12,5 millones en 2026, según declaró su gerente general, Germán Bahamón, a Reuters.
Bahamón explicó que las fuertes lluvias registradas durante los primeros meses del año afectaron el desarrollo de los cultivos y señaló a El Niño como el principal riesgo para los próximos meses. Este fenómeno climático puede ocasionar temperaturas más altas y periodos secos prolongados en diferentes regiones del país, condiciones que pueden incidir en la producción cafetera.
La apreciación del peso reduce los ingresos
A las condiciones climáticas se suma la valorización del peso colombiano frente al dólar, un factor especialmente importante para un sector cuyos precios están estrechamente vinculados al mercado internacional.
Según Bahamón, la apreciación de la moneda colombiana está reduciendo los ingresos de los productores en aproximadamente $700.000 por cada carga de 125 kilos de café.
Como referencia, el precio interno publicado por la Federación Nacional de Cafeteros para el 20 de agosto fue de aproximadamente $2,33 millones por carga de 125 kilos de café pergamino seco, con factor de rendimiento 94.
En Cundinamarca, la caficultura se desarrolla en 69 municipios y ocupa más de 30.142 hectáreas, según cifras divulgadas por la Gobernación en 2026. El departamento cuenta con cerca de 28.600 familias cafeteras y más de 32.000 fincas dedicadas a esta actividad; además, el 99 % de los caficultores son pequeños productores, por lo que las variaciones en la cosecha, el clima y el precio interno tienen un impacto directo sobre miles de hogares rurales.








