Tras varios meses de tensiones diplomáticas y económicas, Bogotá y Quito reactivan su intercambio comercial.
Colombia y Ecuador restablecieron este 1 de junio las condiciones de libre comercio vigentes en la Comunidad Andina, después de que la Secretaría General de la CAN interviniera en el diferendo comercial y promoviera una salida concertada entre ambos gobiernos.
La decisión quedó oficializada mediante una resolución del Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (SENAE), que eliminó el arancel del 100 % aplicado a las importaciones procedentes de Colombia.
La medida marca el fin de una controversia que comenzó a inicios de 2026 cuando el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, impuso una denominada “tasa de seguridad” argumentando preocupaciones relacionadas con el narcotráfico y las actividades criminales en la frontera binacional.
El conflicto comercial escaló progresivamente. La tarifa inicial del 30 % fue aumentando hasta alcanzar el 100 %, mientras Colombia respondió con gravámenes diferenciados y restricciones a diversos productos ecuatorianos.
La situación afectó sectores estratégicos como alimentos, manufacturas, transporte de hidrocarburos y comercio fronterizo, generando preocupación entre empresarios y exportadores de ambos países.
Ante el deterioro de las relaciones comerciales, la Comunidad Andina de Naciones intervino mediante su Secretaría General, al considerar que las medidas adoptadas vulneraban los principios de libre circulación de mercancías establecidos dentro del bloque regional.
Como resultado de ese proceso, se emitieron requerimientos y recomendaciones orientadas a desmontar las restricciones y restablecer las condiciones de integración económica entre los dos países.
La Cancillería colombiana sostuvo que la eliminación de los aranceles no corresponde a una decisión unilateral ni a acuerdos políticos coyunturales, sino al cumplimiento de los compromisos adquiridos en el marco andino y a un proceso de concertación respaldado por la CAN. Incluso, Bogotá calificó de “engañosas” algunas declaraciones que atribuían el levantamiento de las medidas exclusivamente a conversaciones con actores políticos colombianos.
El restablecimiento del comercio representa un alivio para miles de empresarios y productores de ambos lados de la frontera. De acuerdo con cifras históricas del comercio bilateral, Colombia y Ecuador mantienen uno de los intercambios económicos más dinámicos de la región andina, con operaciones que superan los 2.000 millones de dólares anuales y que involucran sectores como agroindustria, manufacturas, químicos, textiles y servicios.
Con la entrada en vigencia de la resolución este 1 de junio, los productos colombianos volverán a ingresar al mercado ecuatoriano bajo las condiciones preferenciales contempladas en la normativa andina. El caso también se convierte en uno de los ejemplos más recientes del papel de la Comunidad Andina como mecanismo de resolución de controversias comerciales y de preservación de la integración regional.








