Cundinamarca está entre los departamentos con riesgo de fiebre amarilla, especialmente en zonas por debajo de los 1.800 metros sobre el nivel del mar.
Tras el más reciente caso de fiebre amarilla confirmado en un habitante de la vereda San Isidro, en Paratebueno, quien falleció durante el fin de semana, la Gobernación de Cundinamarca activó un cerco sanitario para evitar nuevos contagios. Además, la Secretaría de Salud anunció el fortalecimiento de las medidas de prevención en la zona.
Frente a este caso, en entrevista con El Dorado Radio, el médico epidemiólogo Luis Jorge Hernández Flórez advirtió que “el brote de fiebre amarilla no ha pasado, sigue y no se ha controlado”. Agregó que desde 2024 se han registrado 204 casos y 91 fallecidos en el país, mientras que en lo corrido de 2026 se reportan 56 casos y 21 muertes, una letalidad que calificó como alta.
El especialista recordó que Cundinamarca hace parte de los departamentos con riesgo y explicó que todas las zonas ubicadas por debajo de los 1.800 metros sobre el nivel del mar pueden verse afectadas por esta enfermedad, por lo que insistió en la importancia de la vacunación y de mantener las medidas de prevención.
Como parte de la respuesta en Paratebueno, la Secretaría de Salud desplazó un Equipo de Respuesta Inmediata (ERI) conformado por epidemiólogos, entomólogos y profesionales de salud pública.
En coordinación con la Alcaldía local, se adelanta investigación epidemiológica, búsqueda activa de casos, vacunación casa a casa, vigilancia de vectores, entrega de toldillos y jornadas de información para proteger a la comunidad y contener la propagación del virus.








