La judoca zipaquireña Waira Bustos volvió a conseguir una medalla en la categoría mayores élite después de cuatro años sin subir al podio en esta división. La deportista de Cundinamarca obtuvo el bronce tras superar tres combates.
Bustos inició su participación frente a la representante del Atlántico, a quien derrotó mediante una inmovilización en el suelo. En la semifinal se enfrentó a una deportista del Valle del Cauca, campeona mundial de su categoría, ante quien cayó. Sin embargo, la zipaquireña mantuvo sus aspiraciones y tuvo que disputar otros dos combates, frente a Meta y Santander, para asegurar su lugar en el podio.
La medalla llegó después de vencer a la representante del Meta, nuevamente mediante una inmovilización. Un resultado que tuvo un significado especial para la judoca, quien no conseguía una presea en mayores élite desde hacía cuatro años.
“No me la creía, la verdad, porque desde sub-21 y desde Juegos Nacionales no obtenía medalla en categoría de mayores élite”, recordó Waira Bustos sobre el momento en el que aseguró el bronce.
La deportista reconoció que el camino no ha sido sencillo. Durante estos cuatro años tuvo que afrontar momentos de frustración y dificultades, pero su confianza en las capacidades propias y el sueño de alcanzar sus objetivos le permitieron continuar.
“Hay momentos quizás que tiene uno como frustración y de pronto como de querer dejar ahí a un lado todo y tirar la toalla, pero es más ese sueño o esa proyección que uno tiene para lograr esos resultados”, explicó.
Waira Bustos lleva casi 11 años practicando este deporte, al que llegó gracias a su padre, quien además es su entrenador. Una relación que, según contó, implica exigencia dentro y fuera del tatami, con acompañamiento permanente en sus entrenamientos y en sus hábitos diarios.
Para la judoca, precisamente, el judo representa una enseñanza que trasciende la competencia y se relaciona con la manera de afrontar las dificultades de la vida.
“A ti te derriban millones de veces, pero es el hecho de volverte a poner de pie, incorporarse y seguir luchando para conseguir esos objetivos que tú tienes”, expresó.
Además de su faceta como deportista, Bustos es entrenadora deportiva y trabaja en el área de recreación del Instituto de Deportes, donde comparte con niños.
Su próximo objetivo será volver a competir en el Prejuegos del próximo año y buscar una mejor posición en el podio. La meta principal está puesta en los Juegos Nacionales, donde espera convertirse nuevamente en medallista y tener la oportunidad de enfrentar otra vez a la campeona mundial que la superó en Palmira.








