La Gobernación evalúa la entrega de semillas, fertilización y reposición de mangueras para productores afectados por el incendio del 28 de agosto, que dejó pérdidas superiores al 50 % en cañaduzales.
La Secretaría de Agrocampesinado de Cundinamarca inició con la Alcaldía de Villeta la evaluación de las ayudas requeridas por los productores afectados por el incendio forestal del 28 de agosto. Entre las medidas analizadas están el suministro de semillas, fertilización de terrenos y reposición de mangueras para conducción de agua.
La entidad departamental recorrió las zonas rurales afectadas junto con el alcalde Bernardo Olaya Triana para determinar las necesidades de cada predio y establecer qué cultivos pueden recuperarse y cuáles requieren una nueva siembra.
Durante la visita fueron identificadas pérdidas superiores al 50 % en cultivos de caña, además de daños en plantaciones de plátano y café y en elementos utilizados por las familias para sus actividades productivas.
Una de las necesidades inmediatas es aprovechar la caña que sobrevivió al incendio. Según el diagnóstico inicial, los productores deben cortarla y trasladar oportunamente a los trapiches antes de que pierda las condiciones necesarias para su transformación en panela.
La evaluación técnica también determinará cuáles cañaduzales tienen capacidad de rebrote y cuáles necesitan resiembra. De este resultado dependen las ayudas que se asignen a cada productor.
Otra de las necesidades identificadas es la reposición de las mangueras destruidas por el fuego y utilizadas para llevar agua a fincas y cultivos.








