La representante del departamento promoverá un proyecto que busca capacitar gratuitamente a productores para mejorar la calidad, presentación y comercialización de cafés especiales.
La participación de Cundinamarca en el Reinado Nacional del Café 2026, que se realiza en Calarcá entre el 24 y el 28 de junio, tendrá como principal propósito visibilizar el trabajo de miles de familias cafeteras y promover iniciativas que contribuyan al desarrollo del campo.
La representante del departamento es María Fernanda Péganos, estudiante de Medicina Veterinaria y oriunda de Viotá, municipio reconocido por su tradición cafetera. Más allá de su participación en el certamen, llegará con un proyecto social enfocado en beneficiar a pequeños productores de café.
Su propuesta, denominada “Sembrando Valor”, busca ofrecer capacitación gratuita a caficultores en temas como preparación, presentación y comercialización de café de especialidad, con el fin de que puedan agregar valor a su producto, acceder a nuevos mercados y mejorar sus ingresos.
La iniciativa también pretende incentivar el relevo generacional en las zonas cafeteras, acercando a los jóvenes a una actividad que representa el sustento de miles de familias cundinamarquesas.
María Fernanda Péganos creció en Viotá rodeada de cultivos de café y, desde muy joven, comenzó a involucrarse en el sector. Su formación en barismo y su participación en ferias especializadas le han permitido conocer los procesos que hacen posible que un café de calidad llegue a nuevos mercados.
“Quiero demostrar que detrás de cada taza de café hay historias, personas y familias que merecen ser apoyadas. Desde Viotá seguiré trabajando para que el café y el campo sean una oportunidad de desarrollo para las nuevas generaciones”, expresó la representante de Cundinamarca.
Actualmente, el departamento cuenta con más de 30.000 hectáreas sembradas en café, presencia en 69 municipios productores, cerca de 28.600 familias cafeteras y más de 32.000 fincas dedicadas a esta actividad. Además, el 99 % de los productores son pequeños caficultores, razón por la cual el acceso a capacitación y nuevas oportunidades comerciales se convierte en una herramienta clave para fortalecer la economía rural.








