La CAR encontró huellas compatibles con la especie tras inspeccionar cuatro kilómetros alrededor del lugar donde fueron reportadas afectaciones a dos bovinos en la vereda Quebrada Honda.
La CAR adelanta la verificación de un posible ataque de oso andino a dos bovinos reportado en la vereda Quebrada Honda, en Machetá, luego de que habitantes de la zona alertaron sobre la presencia del animal y las afectaciones encontradas en el ganado.
Durante la inspección, profesionales de la Regional Almeidas y Guatavita verificaron que una ternera de ocho meses presentaba múltiples heridas en la región dorsal, cuyas características son compatibles con una posible interacción con oso andino (Tremarctos ornatus). Un bovino macho adulto, de aproximadamente dos años.
La entidad también realizó un recorrido de aproximadamente cuatro kilómetros alrededor del sitio del reporte para buscar rastros de fauna silvestre. En esta inspección fueron encontradas huellas compatibles con la presencia de oso andino, mientras que el material audiovisual entregado por la comunidad también fue incorporado a la revisión del caso.
De acuerdo con la información recopilada, en el lugar se encontraba el cadáver de uno de los bovinos, alrededor del cual había presencia de gallinazos. Esta condición es una de las hipótesis que la autoridad ambiental considera para explicar la presencia del oso en el sector.
Como parte de las acciones de seguimiento, la CAR, junto con la Alcaldía de Machetá, la Gobernación de Cundinamarca y representantes de la comunidad, acordó instalar cámaras trampa para establecer la presencia y comportamiento de la especie en el área.
El director regional Almeidas y Guatavita, Héctor Josué Camacho Acosta, explicó que también se revisarán alternativas institucionales frente a los daños reportados por los propietarios de los animales.
Camacho Acosta aclaró que el oso andino no es considerado un depredador habitual del ganado y que su alimentación es principalmente vegetal.
“Más del 90 % de su dieta se compone de materia vegetal y solo un 7 % de su alimentación se basa en carne”, precisó el funcionario, al explicar que la especie puede recurrir de manera oportunista a otras fuentes de alimento disponibles en su entorno.
La CAR señaló que los bovinos se encontraban en un área de reserva y zona de páramo, ecosistemas que hacen parte del hábitat natural del oso andino y en los que existen restricciones para actividades como el pastoreo.
La autoridad ambiental informó que continuará con el monitoreo de la zona y el trabajo conjunto con las autoridades locales y la comunidad para establecer las condiciones de presencia del oso y promover medidas que permitan prevenir nuevos encuentros.








