Más de 6.500 Guardianes de la Vida han sido capacitados en el departamento para identificar señales de alerta y activar las rutas de atención en salud mental.
Cundinamarca puso en marcha el Código Dorado, una estrategia que busca garantizar atención oportuna y acompañamiento integral a las personas que presenten riesgo de conducta suicida, mediante la articulación de los servicios de salud, las instituciones educativas, las autoridades locales y las redes comunitarias.
La iniciativa fue presentada por la Secretaría de Salud Departamental y el Hospital Universitario La Samaritana, como parte de una apuesta que busca mejorar la capacidad de respuesta frente a situaciones de crisis en salud mental, y para facilitar el acceso a atención especializada en los municipios.
El trabajo detrás de esta estrategia ha permitido consolidar una red de más de 6.500 Guardianes de la Vida en todo el departamento, integrada por docentes, profesionales de la salud, líderes comunitarios, organismos de socorro y otros actores capacitados para identificar señales de alerta y orientar a las personas hacia las rutas de atención.
La secretaria de Salud de Cundinamarca, Neidy Adriana Tinjacá, destacó que la protección de la salud mental requiere acciones coordinadas entre diferentes sectores. “Este es un espacio que nos convoca alrededor de una causa profundamente humana: proteger la vida, cuidar la salud mental y fortalecer la capacidad de respuesta de nuestro talento humano frente a la conducta suicida”, afirmó.
A través de su cuenta de X, el gobernador Jorge Emilio Rey explicó que el Código Dorado es el resultado de un trabajo construido durante varios años en el departamento. “Contar con este programa, pionero en el país, significa disponer de una ruta integral que fortalece la prevención, la atención y el acompañamiento, mediante un trabajo articulado entre sectores e instituciones, con énfasis en las comunidades educativas y rurales”, señaló el mandatario.
La estrategia se complementa con programas como Semillas de Vida, que actualmente cuenta con 56 Centros de Escucha en igual número de municipios, 41 Zonas de Orientación Escolar y la estrategia Guardianes de Vida, presente en 44 municipios del departamento.
Según la normatividad nacional, las personas identificadas con riesgo de conducta suicida deben recibir atención prioritaria en los servicios de urgencias. En los casos clasificados como de alto riesgo, la atención no debe superar los 30 minutos, una respuesta que el Código Dorado busca facilitar mediante la articulación entre EPS, IPS, autoridades locales y organismos de emergencia.
El gobernador también destacó la necesidad de trabajar más allá de la atención clínica. “La salud mental requiere una mirada integral. No basta con fortalecer las rutas de atención; también es indispensable consolidar redes de apoyo, promover la detección temprana y garantizar el acompañamiento permanente a las personas, sus familias y sus entornos”, manifestó.
Las líneas 123 y 106 también harán parte de la estrategia como canales de orientación y activación de las rutas de atención, gracias a la capacitación recibida por sus operadores en primeros auxilios psicológicos e intervención en crisis.
De acuerdo con la Gobernación, cerca del 70 % de los casos asociados a intento de suicidio se concentran en 17 municipios del departamento, razón por la cual allí se están focalizando gran parte de los esfuerzos para fortalecer la prevención y el acompañamiento comunitario.








