La auditoría evaluará la ejecución de los Planes de Gestión Integral de Residuos Sólidos, la prestación del servicio de aseo y el uso de recursos públicos asociados al manejo ambiental.
La Contraloría de Cundinamarca inició el primer ciclo de la Actuación Especial de Fiscalización sobre la gestión de residuos sólidos en 23 municipios del departamento, con el propósito de evaluar la formulación, implementación y seguimiento de los Planes de Gestión Integral de Residuos Sólidos (PGIRS) y verificar el uso de recursos públicos destinados a este servicio.
La auditoría técnica es liderada por la Subdirección de Costos Ambientales y será desarrollada por un equipo interdisciplinario encargado de revisar la articulación entre las administraciones municipales y los prestadores del servicio de aseo, así como el cumplimiento de metas establecidas en los instrumentos de planificación ambiental local.
De acuerdo con la entidad, el proceso busca establecer el estado actual de la gestión de residuos en los territorios priorizados y verificar el avance de proyectos relacionados con disposición final, aprovechamiento, tratamiento y fortalecimiento institucional en el sector.
Las acciones de control fiscal se adelantarán en los municipios de Albán, Anolaima, Cajicá, Caparrapí, Cáqueza, Carmen de Carupa, Chía, Chipaque, Choachí, Cogua, Cota, Cucunubá, El Colegio, El Rosal, Facatativá, Fómeque, Funza, Fúquene, Fusagasugá, Girardot, Guachetá, Guaduas y Guasca.
Durante el proceso se verificará el cumplimiento de la normativa vigente en materia de gestión ambiental y la ejecución de proyectos orientados a mejorar la prestación del servicio de aseo en beneficio de la comunidad.
Según informó la Contraloría, la firma de Cartas de Salvaguarda por parte de los representantes legales de las entidades auditadas permitirá garantizar la veracidad de la información suministrada durante el ejercicio de control fiscal.
La actuación hace parte del Plan de Vigilancia y Control Fiscal Territorial 2026 y busca aportar insumos técnicos para el seguimiento a la gestión ambiental municipal, en un componente que incide directamente en la salud pública, la protección de los ecosistemas y la calidad de vida de la población del departamento.








