Chile, Argentina, Perú, Bolivia y Ecuador firmaron el “Compromiso de Santiago”, una estrategia conjunta para enfrentar el narcotráfico y las redes criminales.
Los gobiernos de cinco países suramericanos acordaron una hoja de ruta para combatir el crimen organizado internacional y fortalecer la seguridad regional, en una iniciativa que busca ampliar posteriormente la participación de otras naciones del continente.
La iniciativa fue suscrita por los gobiernos de Chile, Argentina, Perú, Bolivia y Ecuador durante un encuentro de cancilleres y ministros de seguridad celebrado en Santiago.
El denominado “Compromiso de Santiago” contempla mecanismos de cooperación para enfrentar delitos asociados al narcotráfico, lavado de activos, tráfico de armas y otras actividades criminales que operan a través de las fronteras.
Entre las medidas acordadas se encuentran el fortalecimiento de la coordinación fronteriza, el intercambio de información estratégica, la trazabilidad de flujos financieros ilícitos y la construcción de mecanismos conjuntos de respuesta.
Los cinco países también anunciaron la elaboración de un plan de acción con metas verificables y una nueva reunión dentro de seis meses en Buenos Aires para evaluar avances.
Según cifras del Banco Interamericano de Desarrollo, los costos directos de la violencia y el crimen alcanzaron el 3,4 % del Producto Interno Bruto de América Latina, una carga económica equivalente al 78 % del presupuesto regional destinado a educación.
Los gobiernos participantes consideran que la dimensión transnacional de estas organizaciones exige respuestas coordinadas entre Estados.
Los promotores del acuerdo señalaron que buscarán presentar el “Compromiso de Santiago” ante la próxima Asamblea General de la OEA con el objetivo de incorporar más países y construir una estrategia continental frente al avance de las organizaciones criminales transnacionales.








