La CAR suspendió una porcícola en la vereda Despensas de Guaduas tras detectar vertimientos sin tratamiento y obras en la ronda hídrica durante una inspección técnica.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), a través de su Dirección Regional Bajo Magdalena, ordenó la suspensión inmediata de una explotación porcícola ubicada en la vereda Despensas, en el municipio de Guaduas, luego de evidenciar vertimientos de aguas residuales sin tratamiento hacia el suelo y una fuente hídrica, además de actividades ejecutadas dentro de la ronda de protección del cuerpo de agua sin los permisos exigidos por la autoridad ambiental.
La decisión fue adoptada tras un operativo realizado por un equipo interdisciplinario que inspeccionó las condiciones de funcionamiento del establecimiento pecuario y verificó múltiples incumplimientos relacionados con el manejo de las aguas residuales, el uso del recurso hídrico subterráneo y la ocupación de áreas ambientalmente protegidas.
Durante la visita técnica, los profesionales identificaron que las aguas residuales generadas por la limpieza de corrales, el lavado de instalaciones y el manejo de los animales eran conducidas hacia un sistema compuesto por lagunas de almacenamiento, lagunas de estabilización y biodigestores. Sin embargo, la inspección permitió establecer que dicho sistema presentaba fallas que ocasionaban fugas, exceso de agua y deterioro de las estructuras de aislamiento, lo que facilitaba el contacto directo del efluente con el terreno natural.
Los funcionarios también comprobaron que no existían soportes técnicos que permitieran establecer la eficiencia del sistema de tratamiento, como registros de caudales, tiempos de retención o análisis fisicoquímicos y bacteriológicos del agua tratada, elementos indispensables para demostrar el adecuado funcionamiento de este tipo de infraestructura.
Otro de los hallazgos fue que las aguas lluvias y las aguas residuales desembocaban en una misma estructura de almacenamiento, donde se observó agua de tonalidad oscura, alta turbidez y olores característicos de aguas residuales, condiciones que incrementan el riesgo de afectación sobre el suelo y los recursos hídricos.
La directora regional Bajo Magdalena de la CAR, Karina Garzón, explicó que durante la inspección también fueron identificados procesos de escorrentía superficial asociados al manejo de las aguas residuales.
“Durante la inspección también se evidenciaron procesos de escorrentía superficial asociados al manejo de las aguas residuales, observándose conducción de flujo hacia una fuente hídrica, donde se identificaron cambios en las características físicas del cuerpo de agua, particularmente en coloración y apariencia”, indicó la funcionaria.
La autoridad ambiental informó igualmente que verificó la existencia de un pozo profundo construido y equipado con sistemas de bombeo para una eventual operación. No obstante, durante la revisión no fueron presentados permisos de prospección, exploración, perforación ni concesión de aguas subterráneas expedidos por la CAR, requisito obligatorio para el aprovechamiento de este recurso.
Según la entidad, tampoco existe concesión de aguas para las actividades desarrolladas en los predios Santander y Santa Inés, situación que constituye otro de los incumplimientos detectados durante el operativo.
El informe técnico también documentó intervenciones sobre la ronda hídrica relacionadas con la proyección de nuevos corrales. Allí se identificó una explanación de aproximadamente 534,38 metros cuadrados, distribuida entre 482,56 metros cuadrados en el predio Albania y 51,82 metros cuadrados en el predio Santander, superficie ubicada dentro del área de protección del cuerpo de agua.








