La CAR intervino cuatro áreas multifuncionales entre Soacha, Bosa y Engativá para reducir riesgos de inundación, recuperar ecosistemas y prepararlas para su adaptación al cambio climático en la cuenca media del río Bogotá.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, CAR, finalizó la intervención de cuatro áreas multifuncionales en la cuenca media del río Bogotá. El trabajo busca disminuir el impacto de las inundaciones, restaurar ecosistemas estratégicos y fortalecer la capacidad de adaptación frente al cambio climático en sectores cercanos a Soacha, Bosa y Engativá.
Las obras fueron desarrolladas en los sectores conocidos como Filtro de Humedales, Ogamora, Vuelta Grande y Canoas – Indumil, territorios históricamente identificados como zonas de inundación natural. Allí, la entidad implementó acciones enfocadas en recuperar la capacidad hídrica de estos espacios mediante la rehabilitación de cuerpos de agua y madreviejas, consideradas fundamentales para la regulación natural del río Bogotá durante temporadas de lluvias intensas.
De acuerdo con la CAR, las intervenciones abarcaron un total de 116 hectáreas y hacen parte de las estrategias ambientales basadas en soluciones naturales para enfrentar eventos asociados al cambio climático, especialmente aquellos relacionados con crecientes e inundaciones en áreas urbanas y periurbanas.
Uno de los principales resultados evidenciados tras la culminación de las obras corresponde a la recuperación ecológica de estos territorios. Según el balance entregado por la autoridad ambiental, en las zonas intervenidas se han identificado cerca de 100 especies de fauna, entre ellas aproximadamente 30 especies de aves migratorias, situación que refleja la recuperación de las dinámicas naturales del ecosistema y la funcionalidad de estos espacios como corredores biológicos y hábitats para diferentes especies.
El ingeniero González, vocero de la CAR, destacó que las labores de limpieza de espejos de agua y el establecimiento de cobertura vegetal permitieron devolverle al ecosistema condiciones adecuadas para ofrecer refugio y alimento a distintas especies de aves acuáticas. Explicó que el incremento en los registros de fauna después de las intervenciones representa una respuesta positiva del entorno natural frente a las acciones implementadas.
Las obras también incluyeron procesos de restauración forestal y fortalecimiento de cobertura vegetal. La entidad informó que fueron sembrados más de 70 mil árboles y recuperados otros 16 mil individuos forestales, una medida que permitirá captar cerca de 3 mil toneladas de dióxido de carbono al año en un periodo estimado entre 15 y 20 años.
Este componente ambiental se convierte en una de las apuestas más importantes de la CAR para aportar a la mitigación de los efectos del cambio climático en la región, teniendo en cuenta el papel que cumplen los ecosistemas ribereños y humedales en la regulación térmica, la captura de carbono y el control natural del agua.
Con la terminación del contrato de obra, las áreas intervenidas quedaron habilitadas como espacios multifuncionales con capacidad de integrar componentes hidráulicos, ambientales y paisajísticos. Además de contribuir a la recuperación del río Bogotá, estos lugares ofrecerán escenarios para la recreación pasiva, la educación ambiental y el mejoramiento visual del entorno para las comunidades cercanas.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca indicó que este tipo de proyectos forman parte de las acciones orientadas al mejoramiento progresivo del río Bogotá mediante soluciones basadas en la naturaleza, estrategia que busca fortalecer la resiliencia de la cuenca frente a escenarios climáticos variables y proteger los ecosistemas asociados al afluente más importante del centro del país.








