El proyecto permitirá recuperar hasta 2,3 millones de metros cúbicos de almacenamiento de agua.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) puso en marcha un proyecto de más de $180.000 millones para recuperar la capacidad de almacenamiento del embalse El Neusa, mediante la extracción de sedimentos acumulados y la ejecución de acciones de restauración ecológica.
Con esta intervención, la entidad busca aumentar la disponibilidad de agua y preparar el territorio ante un eventual fenómeno de El Niño.
Las obras permitirán que el embalse pase de almacenar 102,7 millones a 104,3 millones de metros cúbicos de agua, lo que representa una recuperación de hasta 2,3 millones de metros cúbicos de capacidad útil.
La reserva adicional beneficiará a más de 220.000 habitantes de los municipios de Nemocón, Cogua y Zipaquirá, además de aportar al abastecimiento del río Bogotá mediante la captación del recurso en Tibitoc.
El proyecto hace parte de la Ruta de Preparación Climática de la CAR y se desarrollará en dos fases. La primera permitirá recuperar 1,6 millones de metros cúbicos de capacidad de almacenamiento, mientras que al finalizar la segunda se alcanzará la meta de 2,3 millones de metros cúbicos previstos.
La intervención también incorpora Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN), orientadas a conservar el ecosistema que rodea el embalse. Entre las acciones previstas se encuentran la restauración de 78 hectáreas, la siembra de cerca de 100.000 árboles nativos, la recuperación de zonas ribereñas y el control de especies invasoras.
“Esta no es una intervención tradicional. Estamos combinando infraestructura con Soluciones Basadas en la Naturaleza para enfrentar los desafíos del cambio climático”, afirmó el director general de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros.
Como parte del proyecto también se instalarán cinco biofiltros verdes para controlar el ingreso de sedimentos y mejorar la calidad del agua. Adicionalmente, se implementarán cerca de 1.000 estructuras para la protección de fauna silvestre, entre ellas nidos, perchas y refugios destinados a diferentes especies presentes en el área.
La CAR informó que la intervención contará con monitoreo ambiental antes, durante y después de su ejecución para evaluar la calidad del agua, los suelos y los sedimentos, así como el comportamiento de los ecosistemas intervenidos y el impacto de las obras sobre el entorno natural.








