El evento se llevó a cabo en Rionegro, Antioquia, y la deportista obtuvo dos oros y un bronce.
La esgrimista cundinamarquesa Sara Rodríguez tuvo una destacada actuación en la Copa Nacional Interligas de Esgrima, en la que se subió tres veces al podio tras ganar las medallas de oro en juvenil y sub-23, y la de bronce en cadetes.
La primera prueba para Sara fue la categoría cadetes. La joven llegaba con la responsabilidad de mantener el nivel que había mostrado en el anterior campeonato nacional, en el que también había conseguido dos medallas de oro. Esta vez obtuvo el bronce, un resultado que le permitió reconocer los nervios que estaba sintiendo y prepararse mentalmente para sus siguientes competencias.
“Venía con los nervios, con la presión de mantener el resultado. Pero nada, tal vez me ganaron los nervios, pero me enfoqué con la medalla de bronce”, recordó la esgrimista en los micrófonos de El Dorado Radio.
La reacción llegó en las categorías juvenil y sub-23, en las que consiguió las dos medallas de oro. Para lograrlo, volvió a concentrarse en su preparación y en la confianza que había construido durante los entrenamientos.
“Para la siguiente categoría me mentalicé, me enfoqué en que yo quería esa medalla y que sabía que la podía lograr”, explicó.
Aunque su categoría principal es cadetes, Sara suele competir también frente a deportistas de mayor edad. Esa experiencia le ha permitido elevar su nivel y adquirir herramientas para afrontar los combates.
“Eso también me ha ayudado un montón a coger más ritmo, a llevar un proceso más rápido. Me ha ayudado mucho también competir en las categorías mayores, y ahí se ve el resultado reflejado”, afirmó.
La historia de Sara con este deporte comenzó de manera inesperada. Desde pequeña había mantenido una vida activa, pero durante la pandemia le costó adaptarse a pasar tanto tiempo sin practicar actividad física. Fue entonces cuando, junto a su mamá, empezó a buscar alternativas y encontró la esgrima.
“Ese deporte llegó muy inesperado a mi vida. Desde muy chiquita siempre he estado en deporte, siempre he tenido como una vida muy activa”, contó.
La esgrima apareció después de que una serie despertara su interés por esta disciplina. Lo que inicialmente iba a ser una actividad recreativa terminó convirtiéndose en un proyecto deportivo que hoy ocupa un lugar esencial en su vida.
“Yo llegué a esgrima con la mentalidad de tomarlo más que todo recreativamente y, en el proceso, viendo que me daba resultados, que podía dar más, se fue convirtiendo poco a poco en un deporte de alto rendimiento para mí”, relató.
Cuando le preguntaron qué la enamoró de la disciplina y la motivó a quedarse, Sara no puso las medallas en primer lugar. Destacó, especialmente, a quienes la han acompañado durante su proceso.
“Las personas que he encontrado en este camino, que siempre han estado ahí apoyándome, mi entrenador, mi equipo, todos. Claro, los resultados, pero más que todas las personas, siempre son las que me han impulsado a seguir avanzando”, finalizó.








