Según las autoridades, los conductores recibían amenazas de muerte y debían pagar entre $22.000 y $50.000 semanales para poder trabajar.
Veinte conductores de transporte público en Soacha, Cundinamarca, habrían sido víctimas de extorsiones durante los últimos dos meses. Según la Fiscalía General de la Nación, los afectados recibían amenazas contra su vida y exigencias de dinero para poder continuar prestando el servicio en diferentes barrios del municipio.
De acuerdo con la investigación, los presuntos responsables abordaban a los conductores para conseguir los números telefónicos de otros trabajadores de la misma ruta. Después, las víctimas recibían llamadas en las que supuestos integrantes de un grupo delincuencial les exigían pagos semanales de entre $22.000 y $50.000 por vehículo.
El caso dejó una mujer capturada y dos adolescentes de 16 años aprehendidos por la Policía Nacional, cuando presuntamente recibían $300.000 producto de las exigencias económicas. Según las autoridades, uno de los menores habría sido el encargado de vigilar a los transportadores y controlar la entrega del dinero.
La Fiscalía identificó a la mujer como Yisseth Daniela De Diego Zarate y un fiscal de la Seccional Cundinamarca les imputó a los tres el delito de extorsión agravada.
La mujer fue enviada a un centro carcelario, mientras que los dos adolescentes deberán permanecer en internamiento preventivo. Ninguno de los procesados aceptó los cargos.








