La CAR recuperó tortugas, loros y una guacamaya entregados voluntariamente por una habitante de Puerto Bogotá, para su atención y posible regreso a la naturaleza.
Una acción ciudadana permitió que la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, CAR, activará un operativo de rescate de fauna silvestre en el corregimiento de Puerto Bogotá, municipio de Guaduas, donde fueron recibidos 28 ejemplares que permanecían bajo protección temporal de habitantes de la zona.
El caso principal correspondió a 24 tortugas morrocoy que se encontraban en el solar de una vivienda. Entre los animales había seis crías y varios ejemplares adultos que fueron entregados por decisión voluntaria de una ciudadana, que buscó el acompañamiento de la autoridad ambiental al reconocer la necesidad de garantizar su cuidado y protección.
De acuerdo con la información recopilada por la CAR, en este sector existe una práctica cultural relacionada con la captura y consumo de esta especie, situación que motivó a la habitante a resguardar temporalmente las tortugas mientras solicitaba la intervención de los profesionales ambientales para realizar el rescate correspondiente.
Tras recibir la alerta, un equipo técnico de la dirección regional Bajo Magdalena de la CAR se desplazó hasta la vivienda ubicada en Puerto Bogotá, donde verificó las condiciones de los animales e inició el protocolo establecido para la atención de fauna silvestre. Los ejemplares fueron revisados por personal especializado con el objetivo de determinar su estado físico y definir el manejo adecuado.
Durante la misma jornada, la autoridad ambiental recibió otros animales entregados voluntariamente por la comunidad. Entre ellos se encontraba una guacamaya que había sufrido un ataque por parte de un perro luego de caer en el patio de una vivienda. El ejemplar fue protegido por habitantes del sector mientras recibía las primeras atenciones y esperaba la intervención de los profesionales.
Además, fueron entregados tres loros que también permanecían bajo custodia de particulares. Estos animales fueron incluidos en el proceso de valoración veterinaria para establecer sus condiciones de salud y las acciones necesarias para su recuperación.
Todos los ejemplares fueron trasladados al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) ubicado en Tocaima, donde recibirán atención integral, seguimiento especializado y los cuidados necesarios antes de definir si pueden regresar a su entorno natural.
La CAR destacó la importancia de que los ciudadanos reporten oportunamente la presencia de animales silvestres en viviendas o zonas urbanas, evitando mantenerlos en cautiverio y permitiendo que las autoridades ambientales actúen de acuerdo con los protocolos de conservación.
“Cuidar y preservar la fauna local es fundamental para mantener el equilibrio de los ecosistemas. Resaltamos la labor de quienes alertan a la CAR Cundinamarca y permiten realizar procesos oportunos de rescate, atención y reubicación de especies silvestres”, indicó Karina Garzón Avellaneda, directora regional de Bajo Magdalena.








