La apertura del Centro Regional de Atención a Víctimas permitirá reducir desplazamientos y facilitar el acceso a orientación, acompañamiento y servicios del Estado para más de 19.700 personas.
Más de 19.700 víctimas del conflicto armado que viven en las provincias del Tequendama y Alto Magdalena tendrán desde ahora un acceso más cercano a los servicios de atención y reparación, gracias a la entrada en funcionamiento del Centro Regional de Atención a Víctimas (CRAV) en el municipio de Viotá.
El nuevo espacio beneficiará a habitantes de 18 municipios, quienes ya no tendrán que desplazarse a otras localidades para adelantar trámites o recibir orientación sobre las medidas de asistencia, reparación integral y restablecimiento de sus derechos.
En el centro, las víctimas podrán acceder en un solo lugar a servicios de orientación jurídica, acompañamiento psicosocial, información sobre las rutas de atención y a la oferta institucional de las entidades que hacen parte del Sistema Nacional de Atención y Reparación Integral a las Víctimas (SNARIV).
La adecuación de esta infraestructura representó una inversión superior a $678 millones, realizada por la Gobernación de Cundinamarca a través de la Secretaría de Gobierno y Seguridad Ciudadana y el Instituto de Infraestructura y Concesiones de Cundinamarca (ICCU).
El secretario de Gobierno y Seguridad Ciudadana, Luis Fernando Navarro Jiménez, destacó que la apertura del centro permitirá acercar la oferta institucional a quienes más la necesitan. “Este espacio acerca la institucionalidad a los territorios y aporta a la construcción de paz, la reparación y la no repetición, brindando una atención digna, cercana y de calidad”, afirmó.
Con la puesta en marcha del CRAV de Viotá, la Gobernación busca facilitar el acceso a los servicios del Estado, reducir los tiempos y costos de desplazamiento para las víctimas y fortalecer la atención integral en esta región del departamento.








