El Gobierno Nacional designó nuevamente al ingeniero forestal para encabezar la entidad en un momento marcado por alertas climáticas y desafíos institucionales.
Javier Pava fue nombrado nuevamente director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres tras la renuncia de Carlos Carrillo, con la misión de liderar la entidad en la recta final del actual gobierno.
El regreso de Pava representa el retorno de uno de los primeros funcionarios que acompañó al presidente Gustavo Petro al inicio de su administración en la que dirigió la UNGRD durante los primeros meses del gobierno y ahora vuelve a asumir las riendas de una entidad que desempeña un papel fundamental en la prevención y atención de emergencias en todo el territorio nacional.
Su nombramiento se produce en un contexto de alta exigencia para la gestión del riesgo. Las autoridades ambientales mantienen seguimiento permanente a la evolución del fenómeno de El Niño, cuyas proyecciones anticipan periodos de altas temperaturas, reducción de lluvias en varias regiones del país y un incremento en el riesgo de incendios forestales y desabastecimiento de agua.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo tiene entre sus responsabilidades coordinar la respuesta institucional frente a desastres naturales, apoyar a las entidades territoriales y ejecutar proyectos orientados a la reducción del riesgo. Asimismo, articula acciones con gobernaciones, alcaldías, organismos de socorro y autoridades ambientales para atender situaciones de emergencia.
En el caso de Cundinamarca, la labor de la entidad cobra especial relevancia debido a la diversidad de amenazas naturales presentes en el departamento. Según reportes de gestión del riesgo, los 116 municipios están expuestos a eventos como deslizamientos, inundaciones, crecientes súbitas, incendios forestales y sequías.
Durante los últimos años, múltiples emergencias asociadas a temporadas de lluvias y variabilidad climática han requerido la intervención coordinada de autoridades locales y nacionales.
La llegada de Pava coincide además con la necesidad de fortalecer la capacidad de respuesta frente a los efectos previstos del fenómeno de El Niño. Organismos nacionales como el IDEAM (Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales) han advertido sobre posibles afectaciones a la agricultura, los sistemas de abastecimiento de agua y los ecosistemas estratégicos, lo que obliga a reforzar las acciones de prevención y preparación en las regiones.
Aunque el Gobierno no ha anunciado cambios en la estructura de la entidad, el nuevo director asumirá la responsabilidad de coordinar las estrategias de atención de emergencias y acompañar a los territorios en la implementación de medidas preventivas durante los próximos meses.








