Al menos 69 personas murieron y 50 permanecen hospitalizadas por el choque de dos trenes de alta velocidad ocurrido el miércoles 28 de octubre en Urda, provincia de Toledo, España.
El nuevo balance fue divulgado este jueves, mientras los equipos de emergencia continuaban retirando los restos de los vagones y buscando posibles víctimas.
El accidente ocurrió cuando un tren de alta velocidad, AVE, de la empresa Renfe, chocó por detrás contra un tren de la compañía Iryo que permanecía detenido en la línea entre Madrid y Sevilla.
Según la reconstrucción divulgada por RTVE, una falla del sistema automático de protección ferroviaria LZB obligó a detener la circulación hacia las 8:30 de la mañana.
Minutos después, el centro de control de Adif autorizó al AVE a reanudar la marcha, aunque el sistema seguía fuera de servicio. El tren recorrió aproximadamente 25 kilómetros antes de chocar contra el convoy de Iryo, a las 8:53.
Los investigadores examinan si se cumplieron los protocolos de seguridad, qué instrucciones recibieron los maquinistas y por qué uno de los trenes permanecía detenido.
La jueza encargada del caso ordenó preservar la zona del accidente e incautar las cajas negras y los registros del centro de control para reconstruir lo ocurrido.
Las autoridades todavía no han establecido una causa definitiva ni determinado responsabilidades.
El Gobierno español decretó tres días de luto, del 29 al 31 de octubre. Mientras tanto, permanece suspendido el servicio ferroviario de alta velocidad entre Madrid y Andalucía.
Renfe anunció un plan alternativo de transporte a partir del viernes 30 de octubre para atender a los pasajeros afectados.








