Un programa de educación alimentaria desarrolló una jornada con talleres sobre nutrición, reducción de azúcares y prevención de enfermedades. Especialistas guiaron a la comunidad en la adopción de hábitos saludables, con miras a futuras actividades.
El impacto del programa ha sido significativo, alcanzando en esta jornada a más de 1.100 beneficiarios, entre ellos niños, jóvenes, adultos y adultos mayores.
“Este tipo de espacios son fundamentales para transformar la manera en que la comunidad percibe la alimentación y la salud. Nuestro objetivo es generar conciencia y brindar herramientas prácticas para que cada persona pueda mejorar su bienestar desde la alimentación”, destacó un vocero del programa.
Durante las jornadas, se llevaron a cabo talleres interactivos en los que se abordaron temas clave como la importancia de una alimentación balanceada, la reducción del consumo de azúcares y grasas saturadas, y estrategias para prevenir enfermedades como la diabetes, la hipertensión y la obesidad. Especialistas en nutrición y salud pública guiaron a los asistentes en la identificación de prácticas alimenticias saludables y en la adopción de hábitos que contribuyan a su bienestar.
Con el éxito de esta triple jornada, se prevé la realización de nuevos encuentros educativos para ampliar la cobertura y el impacto en la comunidad.