Los embalses supervisados por la CAR presentan niveles estables o en ascenso, lo que evidencia una recuperación del sistema hídrico y mejora la capacidad de respuesta frente a la temporada seca.
Después de casi cuatro años de niveles bajos, el Sistema Chingaza —fuente clave del suministro de agua para Bogotá y municipios de la Sabana— alcanzó una recuperación histórica: hoy supera el 90% de su capacidad.
“Esto significa que actualmente tenemos cerca de 260 millones de metros cúbicos de agua en Chingaza, lo que nos da una mayor estabilidad y tranquilidad frente al abastecimiento”, destacó el alcalde Carlos Fernando Galán al referirse al estado actual de los embalses.
El aumento sostenido en el nivel de los embalses representa un alivio para la región, que durante meses enfrentó restricciones por cuenta del fenómeno de El Niño y la reducción en las lluvias. Esta mejora no solo refleja una recuperación del sistema hídrico, sino que también fortalece la capacidad de respuesta en temporada seca.
Según el reporte más reciente, todos los embalses bajo la supervisión de la CAR muestran una tendencia estable o en ascenso. Solo el embalse El Hato, ubicado en Carmen de Carupa, presenta una leve reducción, con una capacidad del 86,59%.
El repunte en los niveles de almacenamiento de agua es una señal alentadora para Bogotá y sus municipios vecinos, ya que permite planificar con mayor seguridad y garantizar el acceso al recurso en los próximos meses.