La deuda de las EPS con hospitales, clínicas y proveedores llegó a $58,06 billones, 26,5 % más que un año atrás.
Seis EPS que han estado sometidas a intervención de la Superintendencia Nacional de Salud terminaron 2025 con patrimonio negativo, según un informe de la Contraloría General de la República.
El organismo analizó la situación de Coosalud, Savia Salud, Famisanar, Emssanar, Asmet Salud y Servicio Occidental de Salud (SOS). En la mayoría de los casos, además, encontró un deterioro financiero frente a 2024.
Los resultados coinciden con cuestionamientos de la superintendente de Salud, María Andrea Godoy Casadiego, quien reconoció que algunas intervenciones se han prolongado sin solucionar las dificultades que dieron origen a la medida.
El problema también se refleja en las obligaciones del conjunto de las EPS. Según la Contraloría, las 29 entidades que operaban en el país cerraron 2025 con deudas por $58,06 billones con hospitales, clínicas, laboratorios y proveedores. En 2024 eran $45,89 billones.
Las obligaciones con operadores farmacéuticos aumentaron de $2,85 billones a $3,80 billones.
Nueva EPS no pudo ser evaluada con la misma metodología porque no tenía estados financieros de 2025 certificados y dictaminados. Sin embargo, sus obligaciones con prestadores y proveedores aumentaron de $22,18 billones en 2024 a $25,73 billones en 2025.
La Supersalud anunció que revisará los diagnósticos, planes de acción, sistemas de información y manejo de recursos de las entidades intervenidas.








