El presidente de Paraguay, Santiago Peña, solicitó este viernes 6 de noviembre un plazo adicional de 72 horas para preparar su defensa ante el Senado, que tramita un juicio político en su contra por la crisis de Ueno Bank.
Peña presentó su renuncia el jueves, pero continúa en el cargo porque la sesión del Congreso convocada para estudiarla quedó sin cuórum, después de que legisladores del oficialista Partido Colorado abandonaran el recinto.
La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la acusación contra el mandatario y remitió el expediente al Senado, que lo citó para este viernes a las 10:00 de la mañana.
La crisis comenzó cuando el Banco Central de Paraguay intervino Ueno Bank por incumplir los requisitos mínimos de solvencia. La entidad tenía aproximadamente tres millones de clientes y administraba cerca de 850 millones de dólares en recursos públicos.
La intervención dejó a numerosos usuarios sin acceso a sus cuentas y provocó manifestaciones de ahorradores que reclaman la devolución de su dinero.
Los legisladores acusan a Peña de presuntos conflictos de intereses, manejo irregular de fondos públicos y falta de control sobre la entidad financiera.
El mandatario niega haber cometido irregularidades y sostiene que vendió en marzo de 2025 su participación en el grupo empresarial anteriormente vinculado con el banco.
El Senado deberá examinar las acusaciones y decidir si destituye al presidente. Para hacerlo necesita el voto de 30 de sus 45 integrantes.
De producirse la destitución, el vicepresidente Pedro Alliana asumiría la Presidencia.








