Por primera vez, la obesidad superó al bajo peso entre la población mundial de 5 a 19 años: afectó al 9,4 %, equivalente a 188 millones de niños, niñas y adolescentes, según UNICEF.
La obesidad infantil no depende únicamente de cuánto come un menor: factores genéticos, neuroendocrinos, alimentarios y del entorno pueden intervenir en su desarrollo, explicó el pediatra Gustavo Rodríguez en El Dorado Radio.
Frente a estos factores, Rodríguez señaló que la prevención debe considerar diferentes hábitos cotidianos. Entre sus recomendaciones mencionó consumir frutas y verduras, evitar bebidas azucaradas y productos ultraprocesados, realizar actividad física, limitar el tiempo frente a pantallas y mantener rutinas adecuadas de sueño.
El exceso de peso entre la población infantil y adolescente ya aparecía en las últimas cifras nacionales disponibles. La Encuesta Nacional de Situación Nutricional (ENSIN) de 2015 lo registró en el 24,4 % de los niños de 5 a 12 años y en el 17,9 % de los adolescentes. Los porcentajes corresponden a 2015 y no representan una medición de la situación actual del país.
“Los niños aprenden del ejemplo”, afirmó Rodríguez al explicar la influencia que tiene el entorno sobre estas conductas. El pediatra indicó que las decisiones sobre los alimentos disponibles en casa, las rutinas de actividad física y el uso de pantallas también intervienen en la formación de hábitos durante la infancia.
En Cundinamarca, Rodríguez destacó la disponibilidad de frutas, verduras, cereales y otros alimentos frescos producidos en el territorio. Para las loncheras recomendó incorporar opciones como fruta, huevo, otras fuentes de proteína y agua, en lugar de recurrir habitualmente a paquetes, bebidas azucaradas y otros productos ultraprocesados.
Sobre los sellos de advertencia para productos con exceso de azúcares, sodio o grasas, el especialista consideró que la regulación debe estar acompañada de educación alimentaria. También recomendó consultar al pediatra cuando exista exceso de peso para evaluar sus posibles causas y establecer si hay condiciones asociadas como alteraciones de lípidos, diabetes o hipertensión.








