Las emociones y el deseo de reconocimiento social pueden llevar a los consumidores a pagar más por productos de marcas reconocidas, incluso cuando existen alternativas que cumplen la misma función.
Así lo explicó el psicólogo José Ricardo Franco Mojica durante una entrevista concedida este jueves 29 de octubre a El Dorado Radio, en la que analizó la influencia de la identidad y las relaciones sociales en los hábitos de consumo.
Según el especialista, algunas marcas consiguen establecer vínculos emocionales con sus compradores, hasta convertirse en símbolos de prestigio, pertenencia o posición económica.
“Las marcas más poderosas logran algo extraordinario y es que ocupan un espacio en la memoria afectiva del consumidor”, afirmó.
Franco Mojica relató que, durante una investigación de cinco años con adolescentes de bajos ingresos, identificó casos de jóvenes que sacrificaban gastos relacionados con necesidades básicas para adquirir productos de determinadas marcas.
Explicó que estas decisiones pueden relacionarse con el consumo conspicuo, concepto que describe la compra de bienes para expresar prestigio o posición social.
El psicólogo también señaló que las redes sociales, las celebridades y los influenciadores contribuyen a crear referentes de consumo y a modificar la percepción que las personas tienen de las marcas.
“Creemos que la gente compra de manera racional y no es verdad. Nosotros no compramos racionalmente. El ser humano compra emocionalmente”, sostuvo.
Finalmente, recomendó a los comerciantes de Cundinamarca utilizar historias y experiencias reales en su publicidad para establecer relaciones más cercanas con sus clientes.








