Una nueva serie de amenazas de bomba contra aviones comerciales provocó este viernes 6 de noviembre desvíos de vuelos, inspecciones de seguridad y la movilización de aeronaves militares en varios países europeos. Las alertas se suman a las registradas desde comienzos de semana.
En República Checa, la Policía recibió amenazas contra nueve vuelos con origen o destino en el aeropuerto de Praga. Las autoridades realizaron verificaciones sin encontrar explosivos.
Uno de los vuelos afectados, operado por Wizz Air entre Praga y Roma, fue desviado a Venecia, donde los pasajeros desembarcaron para permitir la inspección del avión.
En Francia, el Gobierno informó de cuatro nuevas amenazas contra aeronaves que sobrevolaban su territorio. Todos los aviones aterrizaron sin incidentes.
Hungría movilizó aviones de combate para escoltar tres vuelos comerciales que atravesaban su espacio aéreo. Las aeronaves cubrían rutas entre Bruselas y Sofía, y entre Praga y destinos en Rumania y Chipre.
También se registraron alertas en Portugal y Dinamarca, donde las autoridades activaron protocolos de seguridad.
Las amenazas llegaron además a medios de comunicación. La radiotelevisión pública irlandesa RTÉ evacuó temporalmente sus instalaciones en Dublín, mientras que Sky, en Reino Unido, y Nova TV, en Bulgaria, recibieron mensajes similares.
Durante el jueves, más de una docena de vuelos habían sido objeto de amenazas en distintos países europeos, según los reportes de las autoridades aeronáuticas.
Hasta este viernes no se habían encontrado explosivos en las aeronaves inspeccionadas ni se habían reportado personas heridas.








